
Un horticultor de 65 años compitió solo por primera vez y cosechó la calabaza más grande del mundo
Actualidad08/10/2026
REDACCIÓNTras una sociedad de medio siglo con su hermano, Ian Paton se presentó en solitario y batió su propio récord mundial con un ejemplar que superó los 1.200 kilos.



El horticultor Ian Paton, de 65 años, logró un histórico récord mundial en su primer año de competencia en solitario. El triunfo se produjo después de que su hermano y socio durante 50 años, Stuart, decidiera retirarse de la actividad para viajar por el mundo. Este nuevo capítulo en su carrera le permitió a Paton demostrar su capacidad individual.
Durante el medio siglo que trabajaron juntos, los hermanos Paton se convirtieron en leyendas del cultivo de calabazas gigantes. Juntos produjeron cinco de las diez calabazas más pesadas de la historia, se consagraron tres veces campeones del mundo y diez veces campeones de Europa.


OTRAS NOTICIAS:
En el tradicional concurso de Wargrave Nursery, en Berkshire, Paton presentó un ejemplar de 1.295,8 kilos, estableciendo una nueva marca mundial. Sobre el logro, expresó: «Es bueno haberlo logrado sin mi hermano, porque fue un trabajo inmenso. Es bueno saber que puedo hacerlo yo mismo». El peso de la calabaza es comparable al de una hipopótamo hembra.
Con esta victoria, el productor oriundo de Lymington, Hampshire, se consolidó en la élite de la disciplina. Paton ya cultivó las tres calabazas más pesadas jamás registradas en el mundo, posicionándose en los tres primeros puestos del ranking histórico. «Entre Stuart y yo, tenemos cinco de las diez calabazas más pesadas del mundo. Pero ahora he logrado posicionarme entre los tres primeros del mundo. Eso me hace sentir muy bien», afirmó.
OTRAS NOTICIAS:
Detrás del récord hay un esfuerzo notable, ya que durante dos meses le dedicó entre cinco y seis horas diarias al cultivo. «Gran parte de ese trabajo consiste en enterrar las vides para que desarrollen más raíces; de ahí proviene su tamaño», explicó el horticultor. Según detalló, la calabaza llegó a crecer aproximadamente 40 centímetros al día en todas las direcciones.
Paton supo que tenía un ejemplar ganador al intentar moverlo para el pesaje oficial. «Sabía que era muy pesado porque, al levantarlo con la manipuladora telescópica, se encendieron todas las luces de advertencia como un árbol de Navidad, indicando que pesaba demasiado», relató. El agricultor agregó que, básicamente, la calabaza tenía sobrepeso.
OTRAS NOTICIAS:
La noticia del logro fue compartida por WhatsApp con su familia, generando una enorme alegría. Sus nietas, Etta, de cinco años, y Martha Syrett, de siete, recibieron la novedad con gran entusiasmo. «Estaban asombradas. Se las oía gritar», contó el flamante campeón mundial.















