
CAPIP solicitó la intervención del Gobierno provincial por el conflicto pesquero y advirtió sobre el impacto laboral
Chubut21/10/2026
REDACCIÓNAgustín de la Fuente pidió la intervención del gobernador Ignacio Torres por el conflicto Conarpesa-STIA, alertó por los empleos y defendió la educación de los trabajadores.



Agustín de la Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), confirmó que la entidad solicitó la intervención del gobernador Ignacio Torres ante las tensiones entre Conarpesa y el gremio de la Alimentación. En diálogo con #LA17, advirtió sobre las consecuencias que podría tener una escalada del conflicto para toda la actividad, cuestionó la estigmatización de los trabajadores pesqueros y destacó los programas que les permiten completar sus estudios.
La preocupación del sector empresario pesquero se concentra en la posibilidad de que una disputa particular termine afectando a otras compañías y a cientos de familias que dependen de la actividad en Chubut. Agustín de la Fuente explicó que CAPIP decidió anticiparse a una eventual crisis mediante una presentación formal al Gobierno provincial, con el propósito de promover una instancia de diálogo antes del inicio de la temporada. La entidad considera indispensable evitar que las diferencias entre Conarpesa y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) se transformen en un problema generalizado.


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CAPIP solicitó la intervención del Gobierno provincial
El presidente de CAPIP confirmó que la cámara presentó una nota al gobernador Ignacio Torres el viernes pasado, luego de observar un incremento de las tensiones públicas entre representantes sindicales y empresarios. Aclaró que la organización no pretende intervenir en el fondo de las diferencias ni determinar responsabilidades, pero entiende que debe actuar cuando existe la posibilidad de que un conflicto individual comprometa al conjunto de la actividad. El objetivo es que el Estado utilice sus herramientas institucionales para reunir a las partes y facilitar una solución.
"Nosotros no tomamos posición de la situación de fondo, tampoco nos compete, pero sí creemos que cuando hay una afectación social y se puede llegar a un problema generalizado, tenemos que actuar", expresó De la Fuente durante la entrevista con #LA17. El dirigente explicó que la presentación busca que las autoridades provinciales intervengan preventivamente para encauzar las diferencias. También remarcó que las controversias laborales deben resolverse en los ámbitos correspondientes, sin trasladar sus consecuencias a empresas que no forman parte de la disputa.
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La controversia entre Conarpesa y el gremio estaría relacionada, según lo planteado durante la entrevista, con diferencias en las liquidaciones salariales de determinados trabajadores. De la Fuente evitó pronunciarse sobre la validez de esos reclamos y sostuvo que corresponde a las autoridades laborales analizar los planteos. La Secretaría de Trabajo aparece como uno de los organismos con capacidad para convocar a las partes, examinar las posiciones y promover un entendimiento.
El titular de CAPIP también manifestó su preocupación por el tono que adquirieron las declaraciones públicas de los involucrados. Consideró que la escalada de manifestaciones puede generar incertidumbre incluso antes de que exista una medida de fuerza o una interrupción efectiva de las actividades. Por ese motivo, insistió en que la cámara busca intervenir desde una posición preventiva y no como parte del enfrentamiento.
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El antecedente de 2025 y el riesgo para la nueva temporada
Uno de los principales motivos de preocupación es la proximidad del inicio de una nueva temporada pesquera. De la Fuente recordó las dificultades que atravesó el sector durante el conflicto de la flota congeladora en 2025 y advirtió que una nueva situación de tensión podría afectar tanto la planificación empresarial como los ingresos de las familias. Para CAPIP, la previsibilidad laboral resulta fundamental en una actividad donde cada jornada de trabajo tiene un peso económico y social significativo.
"Estamos en las vísperas de un inicio de temporada, cada día, cada minuto que no podamos trabajar es importante para nuestras familias, para nuestras empresas", sostuvo el dirigente. Con esa afirmación, subrayó la necesidad de anticiparse a las dificultades y evitar que un enfrentamiento particular derive en consecuencias para todo el entramado productivo. Además, señaló que existe una importante demanda de trabajo y numerosas personas esperan el comienzo de la actividad para recuperar ingresos.
El presidente de la cámara hizo especial hincapié en la situación de quienes dependen directamente de la pesca. Explicó que las discusiones públicas generan preocupación entre trabajadores y familias que necesitan certezas sobre la continuidad de sus empleos. La posibilidad de que una diferencia entre una empresa y un sindicato termine afectando a establecimientos ajenos al conflicto constituye uno de los principales temores de CAPIP.
En ese sentido, De la Fuente aclaró que todavía no se produjo una paralización ni existe un conflicto formalmente declarado que abarque al sector. "Hoy a la fecha no hay un conflicto manifiesto, ni expreso", afirmó, y explicó que su preocupación surge de las manifestaciones que se vienen sucediendo. La distinción resulta importante porque la cámara pretende evitar una crisis antes de que se traduzca en medidas concretas que afecten la producción.
El dirigente también reclamó mayor sensibilidad frente a la situación laboral y económica que atraviesan numerosas familias. Consideró que el diálogo, el respeto y la intervención institucional pueden contribuir a resolver diferencias sin comprometer las oportunidades de trabajo. Desde esa perspectiva, la presentación dirigida al gobernador apunta a preservar la estabilidad de una actividad central para la economía provincial.
Fuerte rechazo a la estigmatización de los trabajadores pesqueros
La entrevista también abordó una controversia relacionada con una publicación periodística que vinculó las condiciones laborales de las plantas pesqueras de Chubut con el consumo de drogas y los suicidios. Durante el programa se identificó al portal Tiempo Argentino como el medio que difundió ese contenido, cuyas afirmaciones fueron cuestionadas por el entrevistado. De la Fuente rechazó que se señale a los trabajadores de la pesca como un grupo especialmente asociado a esas problemáticas sin fundamentos que, a su criterio, permitan sostener semejantes conclusiones.
"Nos parece una locura la falta de responsabilidad que se ha dirigido hacia las familias del sector", manifestó el presidente de CAPIP. También cuestionó la ausencia de criterios suficientes para realizar generalizaciones sobre una actividad que reúne a miles de trabajadores y trabajadoras. A su entender, este tipo de publicaciones perjudica la imagen del sector y afecta injustamente a personas que desarrollan diariamente sus tareas en las empresas pesqueras.
El dirigente señaló que no es la primera vez que la actividad queda asociada públicamente con situaciones relacionadas con el consumo problemático de sustancias. Recordó que debates similares surgieron cuando comenzaron a implementarse controles preventivos en los puertos, incluido el de Puerto Madryn. Su planteo es que las adicciones constituyen una problemática social y sanitaria que no debe atribuirse exclusivamente a una actividad productiva.
"Hay muchas familias que están luchando por salir de esta situación, hay que ayudarse, hay que tomarlo como una cuestión de salud", expresó. De la Fuente pidió prudencia al abordar estas situaciones y destacó la necesidad de comprender su complejidad antes de establecer asociaciones que puedan resultar discriminatorias. También consideró que el tratamiento público de estos temas debería contribuir a la prevención y al acompañamiento de las personas afectadas.
En ese contexto, valoró la respuesta realizada desde el Observatorio Pesquero y mencionó especialmente la intervención de la socióloga María Jules. Consideró que su análisis aportó elementos para cuestionar las generalizaciones dirigidas contra los trabajadores del sector. Asimismo, expresó su expectativa de que se rectifiquen las afirmaciones que considera equivocadas y se evite repetir abordajes similares.
La educación como herramienta de crecimiento para los trabajadores
Frente a las discusiones sobre la imagen pública del sector, De la Fuente destacó una iniciativa que considera especialmente valiosa: los programas de terminalidad educativa destinados a trabajadores y trabajadoras de la pesca. Explicó que estas propuestas surgieron tanto del interés de las empresas como de solicitudes realizadas por los propios empleados. El propósito es brindar oportunidades para completar estudios pendientes y abrir nuevas posibilidades de desarrollo personal, familiar y profesional.
El presidente de CAPIP sostuvo que finalizar una etapa educativa tiene un significado que supera la obtención de una certificación. Para muchos trabajadores representa la posibilidad de continuar formándose, acceder a nuevas responsabilidades o proyectar una carrera dentro de la actividad pesquera. Mencionó especialmente las oportunidades de capacitación para quienes aspiran a desempeñarse como maquinistas o capitanes.
"Es una construcción colectiva porque esto se ha dado de iniciativas desde las empresas, pero también de una solicitud desde los trabajadores", explicó De la Fuente. El dirigente destacó el compromiso de quienes decidieron retomar su formación y el acompañamiento de las personas encargadas de coordinar las propuestas educativas. También señaló que detrás de cada experiencia existen historias personales que reflejan el impacto de contar con una nueva oportunidad.
Otro aspecto que remarcó fue la necesidad de comprender por qué numerosos trabajadores no pudieron finalizar sus estudios en etapas anteriores de sus vidas. En muchos casos, las obligaciones laborales, familiares o económicas impidieron sostener una trayectoria educativa regular. La posibilidad de retomar esos estudios representa una forma concreta de ampliar derechos y generar mejores perspectivas de futuro.
"A veces no se han cerrado esas etapas, no porque no querían, sino porque no podían. Entonces hay que ayudarse", manifestó. Para el titular de CAPIP, el valor de estas iniciativas radica precisamente en reconocer esas dificultades y ofrecer herramientas para superarlas. Además, destacó que los resultados positivos se construyen mediante el compromiso conjunto de empresas, trabajadores y equipos de acompañamiento.
Las declaraciones de Agustín de la Fuente dejaron planteadas cuatro preocupaciones que atraviesan al sector pesquero patagónico: la necesidad de resolver institucionalmente los conflictos laborales, la preservación de las fuentes de trabajo ante el inicio de la temporada, el rechazo a las generalizaciones que afectan la imagen de los trabajadores y la importancia de ampliar las oportunidades educativas. CAPIP busca que la intervención del Gobierno provincial permita evitar una escalada del enfrentamiento entre Conarpesa y el STIA, mientras sostiene que la estabilidad laboral y la formación de los trabajadores deben ocupar un lugar central en el futuro de la actividad pesquera.















