
Dibu Martínez reveló que jugó el Mundial con un dedo quebrado y que necesitará una operación
Deporte30/10/2026
REDACCIÓNEl arquero argentino sufrió la lesión en la final de la Europa League. No se operó para el Mundial 2026 y sigue jugando con dolor.



Emiliano “Dibu” Martínez reveló que todavía juega con dolor por la lesión que sufrió en un dedo antes del Mundial 2026 y que necesitará una operación en el futuro para aliviarlo. El arquero confesó que, tras el torneo, se fue de vacaciones y el malestar persistía, por lo que una placa confirmó que «el dedo estaba partido a la mitad».
La pesadilla para Martínez comenzó en la final de la Europa League, cuando jugaba para su anterior equipo, el Aston Villa de Inglaterra. Sobre el momento del diagnóstico, explicó en una entrevista para el programa “Los Edul”: «Voy al hospital y me dicen: ‘Tenés el dedo quebrado a la mitad’». En ese instante, al ver la imagen de la fractura, pensó que no llegaría a disputar la Copa del Mundo.


OTRAS NOTICIAS:
Frente a este panorama, el arquero tomó la decisión de no operarse para poder participar del certamen y jugó “con un yeso de plástico, todo vendado”. Además, contó que la marca deportiva Adidas le fabricó “un guante especial” para poder proteger la zona afectada y continuar atajando.
Las dificultades se extendieron a los entrenamientos, al punto que no podía practicar con normalidad. «Yo puedo cerrar esta mano bien y la otra no. Entrenaba con pelotas de vóley antes de Suiza», detalló Martínez. Sin embargo, le pidió al entrenador de arqueros, Martín Tocalli, volver a las prácticas habituales: «entrenemos normal, pelota normal».
OTRAS NOTICIAS:
El dolor lo condicionó al máximo durante toda la competencia, calificando su estado con un “diez”. Al respecto, aseguró que apoyar la mano en el piso era “ver las estrellas” y comparó la situación con otra lesión que tuvo: «Lo de la mandíbula al lado de lo del dedo es un uno de lo mal que la pasé».
Durante la concentración, el arquero contó que llegó a llorar por el dolor y la inflamación, ya que “tenía el dedo que parecía una morcilla”. El temor era constante en cada jugada, según su relato: «Si alguna pelota me hubiera pegado más en la punta me explotaba el dedo completo. En cada pelota que venía yo pedía que no se me zafara el dedo».
OTRAS NOTICIAS:
En ese contexto, fue fundamental el apoyo del director técnico de la Selección argentina, Lionel Scaloni. El entrenador le envió un mensaje y le aseguró que lo iba a “bancar igual” sin importar si llegaba en condiciones óptimas o no al inicio del torneo.















