Una proveedora de Pepsi y Arcor pidió el concurso preventivo por una deuda de $13.000 millones

Actualidad03/11/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

CAMSA, proveedora de Pepsi y Arcor, acumuló 427 cheques rechazados y enfrenta un pasivo que duplica activos, afectando a 185 trabajadores.

La empresa entro en concurso
La empresa entro en concurso

La Compañía Argentina de Merchandising (CAMSA) acumula 427 cheques rechazados por un total de $2.447,9 millones, un indicador de la crisis que la llevó a la quiebra. De ese monto, la empresa proveedora de gigantes como PepsiCo, Arcor y Quilmes solo pudo abonar $60,7 millones correspondientes a 18 documentos.

El desequilibrio financiero también se reflejó en el plano laboral, con un conflicto que involucró a cerca de 200 empleados en julio. Los trabajadores de la planta de La Tablada denunciaron atrasos en el pago de quincenas y aguinaldos, además de problemas con aportes, obra social y seguros, lo que motivó la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional La Matanza.


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En ese contexto, la apertura del concurso preventivo fue dispuesta el 19 de octubre de 2026 por el Juzgado Civil y Comercial N° 2 de La Matanza, a cargo del juez Agustín Marano. La firma declaró ante la Justicia deudas por $13.029,7 millones frente a activos valuados en apenas $5.383,6 millones, reconociendo que no puede cumplir con sus obligaciones.

El pasivo de CAMSA incluye $4.878,5 millones en obligaciones comerciales, $3.325,8 millones en compromisos financieros y $2.310,2 millones en deudas fiscales. Entre las deudas con organismos públicos se destacan $1.483 millones reclamados por ARCA, $115,8 millones con ARBA y $694,4 millones con la Municipalidad de La Matanza.


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La compañía explicó en su presentación judicial que sufrió una «abrupta y prolongada caída de los pedidos por parte de los clientes», entre los que se contaban también Grupo Peñaflor, CCU y Pernod Ricard. Según la firma, la menor demanda de supermercados y kioscos impactó en la facturación, mientras que los costos de alquileres, salarios e impuestos se mantuvieron intactos.

Además, CAMSA argumentó que el encarecimiento de materias primas, energía y mano de obra no pudo ser trasladado a precios, agravado por la competencia de productos importados. La empresa aseguró que exhibidores y estanterías de origen asiático ingresaron al mercado «a precios sensiblemente inferiores a los costos de producción locales».


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La crisis financiera se vio agudizada por la pérdida de financiamiento bancario, un problema que la compañía considera estructural para el sector. En su presentación, la empresa sostuvo que «el crédito razonable para las empresas PYMES NO existe» y denunció una fuerte reducción de los acuerdos para operar con descubiertos bancarios.

La situación de CAMSA se enmarca en las dificultades de su conglomerado propietario, Libson Group, que recientemente protagonizó otro cierre industrial. Se trata de Neba, la histórica fábrica de heladeras y freezers de Catamarca, que el grupo había adquirido en 2020 y que dejó de operar en febrero de 2026.

El cierre de Neba implicó despidos que afectaron a 56 trabajadores, sumados a otras 34 desvinculaciones previas. En esa oportunidad, el grupo empresario también atribuyó la decisión a la caída de la demanda y a la competencia de productos importados, anunciando que se concentraría en la comercialización de artículos asiáticos.

Para superar la crisis, la empresa propuso «refundar la actividad de la empresa» con los 185 trabajadores que aún conserva, combinando fabricación nacional con componentes importados. Mientras tanto, el proceso judicial establece que los acreedores podrán verificar sus créditos hasta el 9 de diciembre de 2026, y la audiencia informativa fue programada para el 29 de septiembre de 2027.

Los problemas de la compañía comenzaron a manifestarse entre febrero y marzo de 2026, cuando aparecieron los primeros incumplimientos. Aunque inicialmente se resolvieron con refinanciaciones y aportes de los socios, la situación se deterioró hasta comprometer los pagos a proveedores, bancos y organismos públicos.

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