Los barcos de ALPESCA parecen sostenerse entre ellos para no caerse.

Es la alternativa que evalúan los directivos de Red Chamber ante el avanzado estado de deterioro de la flota encallada en el “cementerio de barcos.”

El presidente de Red Chamber, Marcelo Mou, confirmó a Revista Puerto, que evaluarán las condiciones de cada barco pensando en la reparación aunque algunos de ellos serían irrecuperables.

Recordemos que el Consejo Federal Pesquero, en su última reunión realizada en enero en Chubut, definió una nueva prórroga de la inactividad de la flota por seis meses más, preservando las cuotas de capturas de merluza asignadas.

No obstante en ese lapso deberán presentar un plan de recuperación de los buques.

El único barco a flote es el PROMARSA III, amarrado en el Muelle Piedra Buena, y que según el Secretario de Pesca, Adrián Awstin, en los próximos días sería remolcado a dique seco a Mar del Plata para su reparación.

La flota en cuestión la componen los cuatro barcos que cortaron cabos y terminaron encallados en la playa del Muelle Storni, en abril de 2014. Repararlos, en algunos casos, costaría más que uno nuevo salido de astillero.

La ex Ministra Dufour y el ex interventor de ALPESCA fueron condenados por no tomar las medidas necesarias para evitar su rotura.

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Según los propios marineros que cuidaron las embarcaciones para evitar robos, el que más rápido podía repararse de los daños del temporal, era el Cabo San Sebastián. Las demoras en ordenar los trabajos posibilitaron que se escorara, terminando con agua en su interior y afectando partes esenciales como motores y sistemas eléctricos.

El Cabo Buena Esperanza es el que menos golpes sufrió en el temporal de 2014, terminó volcado sobre otro buque abandonado hace varios años, el Mika. Al parecer por la varadura le entró agua en las bodegas y motores provocando daños irreversibles en motores. Los que saben dicen que no sirve más.

El Cabo Dos Bahías a simple vista deja ver los golpes que soportó durante el temporal, entre los propios barcos y también contra los pilotes y barandas del Muelle Storni. Ya varado sufrió el robo de cables y otros objetos que lo hacen inutilizable además de la rotura del casco.

El PROMARSA II es el que varó más cerca del muelle y también muestra a simple vista las consecuencias del temporal; en la parte superior de la proa hay grandes boquetes y chapas retorcidas.

El único que quedó a flote fue el PROMARSA III, puesto en condiciones mínimas por la actual gestión de gobierno provincial, y amarrado en el Muelle Piedra Buena a la espera de una resolución sobre su futuro.

Los restos de la flota de Alpesca fueron custodiados por los propios marineros que en sus cubiertas arriesgaron su vida buscando los productos del mar. Evitaron el saqueo de las embarcaciones con la esperanza de verlos nuevamente en el mar.

Todavía existen diferencias legales entre Provincia y Red Chamber, empresa que en la actualidad utiliza la planta de procesamiento del Parque Pesquero y que cuando firmó el acuerdo por ALPESCA con la administración de Martín Buzzi, debía hacerse cargo también de los barcos.

Los vericuetos legales sobre el traspaso del paquete accionario, los juicios por las roturas, la expropiación de la pesquera y diversos factores jugaron en contra del mantenimiento de los barcos.

A casi cuatro años del temporal de abril del 2014, la flota de ALPESCA naufraga en tierra… y allí quedaría…