El 20 de septiembre de 1989 a las 12.30 el avión Electra L-188 E sufrió un accidente con 23 tripulantes a bordo. Pese a la magnitud del accidente no hubo que lamentar víctimas fatales, resultando con heridas de gravedad el copiloto.

La aeronave estaba haciendo ejercicios de rutina, una acción que se llama «toque y despegue». Simultáneamente a este ejercicio, estaban realizando reparaciones en la misma pista, por lo cual había camioneta al costado de la pista.

Según recuerdan los testigos del hecho, al momento de hacer una maniobra mientras se acercaba a la pista para después volver a despegar una ráfaga de viento muy fuerte provocó que la aeronave se desplazara hacia el costado de la pista; uno de los trenes de aterrizaje impactó contra la camioneta. Ese choque destrozó sus ruedas.

El piloto había avisado que se iban a estrellar. Posteriormente logró elevar la máquina y dio varias vueltas para descargar combustible y finalmente poder aterrizar con la menor carga posible. El video refleja el momento de tensión que se vivió en la base militar trelewense a la hora del aterrizaje forzoso.

Al respecto habló con Diego Castro en la «Segunda Mañana» de la 17 quien era el supervisor comercial a cargo de Jefatura de la Base de Aerolíneas Argentinas, Víctor Bassino.