
La inteligencia artificial definió cuáles son las profesiones que podrían desaparecer en los próximos años
Actualidad12/01/2026
REDACCIÓN
La inteligencia artificial y la automatización ya impactan de lleno en el mercado laboral y obligan a revisar carreras universitarias pensadas para un escenario productivo que empezó a quedar atrás. Empresas, organismos públicos y universidades observan cómo tareas que antes requerían formación específica hoy se resuelven con software inteligente, algoritmos y sistemas de análisis de datos capaces de operar a gran escala y con menor costo.
De acuerdo con evaluaciones realizadas por distintos modelos de IA entrenados con información del mercado laboral, tendencias tecnológicas y proyecciones educativas, existe coincidencia en que varias carreras tradicionales podrían perder relevancia, achicarse o transformarse de manera profunda en los próximos años. El diagnóstico no apunta a la desaparición del conocimiento, sino a un cambio en la forma de aplicarlo y en las competencias que se valoran.
OTRAS NOTICIAS:


Uno de los casos más mencionados es el del contador público en su enfoque tradicional. La facturación electrónica, los sistemas de auditoría automatizada y el reporting algorítmico reducen la necesidad de tareas repetitivas. La profesión sigue existiendo, pero se desplaza hacia planificación fiscal compleja, análisis estratégico y cumplimiento normativo, dejando atrás gran parte del trabajo manual.
Algo similar ocurre con la administración de empresas generalista. Los perfiles amplios y poco especializados pierden espacio frente a profesionales con dominio en datos, finanzas, operaciones o tecnología. Según la IA, las carreras que no incorporen analítica avanzada y gestión digital corren el riesgo de volverse poco atractivas para el mercado.
OTRAS NOTICIAS:
El secretariado ejecutivo aparece entre las funciones más afectadas por la automatización. La gestión de agendas, documentos, viajes y comunicaciones ya se realiza en gran medida mediante asistentes virtuales y plataformas inteligentes, lo que reduce el rol humano a tareas muy puntuales y vuelve obsoleto el formato tradicional de la carrera.
También la traducción básica de idiomas muestra señales claras de cambio. Los sistemas automáticos alcanzaron altos niveles de precisión para textos generales, por lo que la demanda se concentra cada vez más en traducciones especializadas, creativas o con fuerte componente cultural, dejando atrás los perfiles generalistas.
OTRAS NOTICIAS:
La bibliotecología tradicional enfrenta un escenario parecido. La digitalización masiva y los motores de búsqueda inteligentes reemplazan muchas funciones clásicas, y la carrera solo mantiene vigencia cuando se orienta a curaduría digital, gestión de datos y preservación de archivos complejos.
En el campo de los medios, la IA identifica al periodismo informativo rutinario como uno de los más expuestos. La redacción automática de noticias breves, resultados deportivos o informes financieros ya es una realidad. En contrapartida, crecen los perfiles ligados al análisis, la investigación y la verificación, donde el criterio humano sigue siendo determinante.
OTRAS NOTICIAS:
El derecho en áreas estandarizadas también aparece bajo revisión. Contratos simples, escritos repetitivos y asesoramiento legal básico pueden generarse con sistemas automatizados. La profesión se mantiene, pero migra hacia litigios complejos, estrategia jurídica y derecho tecnológico.
En recursos humanos, los perfiles administrativos pierden peso frente a herramientas que automatizan la selección inicial, el filtrado de CV y la gestión de nóminas. La IA señala que el valor se desplaza hacia cultura organizacional, liderazgo y análisis de talento.
OTRAS NOTICIAS:
Finalmente, los modelos advierten sobre un problema transversal: carreras técnicas que no incorporan actualización tecnológica. Sin formación en software, automatización o herramientas digitales, incluso oficios técnicos e industriales quedan rápidamente desfasados.
El escenario que describen estos análisis no es de desaparición inmediata, sino de transformación profunda. Universidades que no revisen planes de estudio corren el riesgo de formar profesionales para empleos que ya no existen en su formato clásico. En ese contexto, la IA coincide en que el diferencial estará en habilidades difíciles de automatizar, como pensamiento crítico, creatividad, capacidad de adaptación y aprendizaje continuo, competencias que empiezan a pesar tanto como un título.
Fuente: LA NACION.

















