
Caputo anticipó una baja de precios tras el arribo de 5.000 autos chinos al país
Actualidad16/01/2026
REDACCIÓN
La llegada de un barco con 5.000 autos de origen chino a la Argentina volvió a poner en el centro de la escena el debate sobre el mercado automotor. El tema ganó relevancia pública luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, explicara su postura a través de redes sociales y respondiera a las críticas por la apertura de las importaciones. Según el funcionario, el efecto esperado será una corrección a la baja en los precios de los vehículos.
Caputo contextualizó la medida al describir la situación previa del sector. “La importación de autos estaba prácticamente cerrada. Solo permitían unas pocas unidades y, por supuesto, se pagaban precios altísimos”, afirmó. En ese marco, explicó que el arribo del buque representa un cambio concreto en la política comercial vinculada a los vehículos.
OTRAS NOTICIAS:


El ministro planteó que el impacto sobre los valores de mercado resulta previsible. “Ahora se abrió la importación y llegó un barco con 5.000 autos. Muchos preguntan ‘¿y esto cómo va a impactar en el mercado automotor?’”, escribió, antes de dar su respuesta. Para Caputo, la consecuencia directa será una baja en los precios de los 0 kilómetro.
“Va a bajar el precio de los 0 km. Por simple lógica, si tenés más oferta y la misma demanda, el precio baja”, sostuvo el titular del Palacio de Hacienda. En esa línea, agregó que la competencia no se limitará a los vehículos importados, sino que también presionará sobre los modelos fabricados en el país.
OTRAS NOTICIAS:
Caputo fue explícito al referirse al efecto sobre la industria local. “Los autos nacionales también van a tener que bajar sus precios para competir”, aseguró. Desde su visión, la competencia funciona como un mecanismo que obliga a las empresas a revisar costos y estrategias comerciales en un mercado más abierto.
En sus mensajes, el ministro rechazó que la apertura responda a una decisión arbitraria. “No es magia, es economía básica”, remarcó. También reiteró una idea central de su argumento: “Cuando restringís la oferta, sube el precio. Cuando ampliás la oferta, el precio baja”. Para Caputo, ese principio explica la evolución reciente del mercado.
OTRAS NOTICIAS:
El funcionario sostuvo que el cambio de esquema apunta a beneficiar al consumidor. “Muchos sectores se beneficiaron de un mercado cerrado. Ahora la prioridad es el consumidor”, expresó. En ese sentido, cuestionó el modelo anterior, al que describió como un sistema con barreras artificiales que limitaban el acceso a vehículos a valores razonables.
La llegada de los autos chinos generó reacciones inmediatas en concesionarias y fabricantes locales. Aunque Caputo no mencionó actores puntuales, aludió a los intereses sectoriales al advertir: “Si defendés los intereses de unos pocos, perjudicás al conjunto”. El ministro insistió en que el bienestar general debe prevalecer sobre posiciones corporativas.
OTRAS NOTICIAS:
También rechazó la idea de que la apertura implique un daño inevitable a la producción nacional. “La competencia obliga a mejorar, a ser más eficientes. Quien no mejora, pierde mercado”, señaló. Desde su enfoque, la presencia de vehículos importados actúa como un estímulo para elevar estándares y ajustar precios.
Caputo aclaró que la política no se limita a China ni a un origen específico. “No importa el origen del auto, lo importante es que haya competencia real”, afirmó. Según explicó, el objetivo es ampliar la oferta total y permitir que distintas marcas compitan en igualdad de condiciones dentro del mercado argentino.
El ministro también vinculó la medida con un reordenamiento más amplio de precios. “Cuando baja el precio del 0 km, también baja el del usado. Es un efecto en cadena”, explicó. En su análisis, la mayor disponibilidad de unidades nuevas impactará sobre todo el ecosistema automotor.
















