
El sistema de riego con ahorro de agua y protección antiheladas para cultivos patagónicos
Chubut25/01/2026
REDACCIÓN
Autoplants presentó equipos con sensores y monitoreo en tiempo real que automatizan riego y activan antiheladas, con pruebas que reportan ahorro de agua y soporte remoto.
En la producción agrícola, el tiempo y el agua no sobran, y el frío puede arruinar una temporada en pocas horas. Con esa premisa, el director de Autoplants, Julián Mauro, explicó en #LA17 cómo funcionan equipos que combinan sensores de suelo y ambiente con inteligencia artificial para tomar decisiones automáticas de riego y activar protección antiheladas sin intervención permanente del productor.
Mauro planteó que el objetivo no se limita a “regar”, sino a hacerlo con información constante y en tiempo real. El sistema releva humedad del suelo y variables ambientales, procesa datos y define cuándo abrir una electroválvula o encender una bomba. En sus palabras, el equipo opera “sin que el productor o la productora tenga que hacer prácticamente nada”, porque el algoritmo organiza el calendario de riego entre la salida y la puesta del sol.


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La herramienta no nació como un producto de laboratorio desconectado del territorio. Mauro contó que el proyecto se originó en la Escuela Politécnica de Esquel, cuando buscaban un trabajo técnico con impacto comunitario. En ese punto recordó una sugerencia que marcó el rumbo: “Chicos, ¿por qué no hacen algo relacionado a las plantas?”, frase que atribuyó a Eduardo Miserendino del INTA, y que terminó orientando el diseño del primer prototipo.
La propuesta luego creció en Buenos Aires con un equipo que armó su propia electrónica. Según explicó, pasaron de un modelo inicial a una placa propia y a una “computadora” diseñada por ellos, incorporando inteligencia artificial cuando todavía no era un recurso masivo. Mauro llegó a afirmar que, por el volumen de cálculos y variables, los sistemas pueden tomar mejores decisiones de riego que una persona: “Nuestros sistemas de riego inteligentes son capaces de regar las plantas mejor que prácticamente cualquier ser humano”, sostuvo.
Uno de los puntos más sensibles para productores de zonas frías es la helada. Mauro describió un segundo producto, pensado para evitar noches sin dormir en el invierno, con un esquema automatizado de respuesta. El dispositivo toma la temperatura del aire cada 30 segundos, procesa esa información y, si detecta riesgo de helada, activa el riego fino sobre el cultivo.
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La explicación técnica incluyó una imagen directa de su funcionamiento: “Esa capa de hielo hace de iglú”, dijo, al señalar que el congelamiento ocurre en el exterior y protege el interior del fruto o la planta. En el ejemplo que dio, el hielo se forma sobre la uva o el cultivo, mientras la estructura interna mantiene su integridad, lo que reduce la probabilidad de perder una cosecha completa por una madrugada crítica.
El acceso a energía suele condicionar cualquier innovación en el campo, sobre todo en establecimientos alejados. Mauro aseguró que el sistema puede conectarse tanto a red eléctrica como a fuentes alternativas. “Esto se puede conectar a 220… o se puede conectar a un panel solar, a un aerogenerador”, explicó, y agregó que realizan pruebas con un productor que ya cuenta con generación eólica: “Estamos probando… con un productor que tiene un aerogenerador y… las pruebas van bastante bien”.
La validación de resultados aparece como otro dato central. Mauro mencionó una prueba en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, con un invernadero dividido en dos mitades. Según relató, el equipo automatizado funcionó durante ocho meses sin interrupción y permitió comparar rendimientos contra manejo profesional.
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De ese ensayo, enumeró dos resultados medibles: “Ahorramos el 50% de agua” y “las plantas crecieron un 15% más”, en comparación con el riego realizado por docentes e ingenieros agrónomos. También describió un cambio visible en el cultivo: plantas “más verdes”, según su relato, asociadas a un manejo más fino de la humedad y los tiempos de riego.
En paralelo, Mauro puso el acento en el acompañamiento técnico como parte del servicio, para evitar que una falla deje al productor sin respuesta. Señaló que el equipo se monitorea y, ante desvíos, la empresa recibe notificaciones incluso antes de que el usuario lo note. “A nosotros nos llega un aviso incluso antes que el productor se dé cuenta”, afirmó, y explicó que pueden conectarse por internet para corregir el problema de manera remota.
La empresa, según detalló, formalizó su estructura hace poco tiempo y hoy trabaja con un grupo de siete personas, en su mayoría estudiantes de ingeniería, con apoyo de dos ingenieros agrónomos del INTA. Mauro remarcó la participación del Nodo de Innovación Patagonia y sostuvo que el acompañamiento técnico del organismo resultó determinante desde el inicio: “INTA nos dio una mano gigante desde el inicio”, dijo.Autoplants presentó sistemas con sensores e inteligencia artificial para riego y antiheladas, con pruebas que reportan 50% de ahorro de agua y una gira en Patagonia del 28/7 al 4/8.















