
Detienen a un menor señalado como el agresor de la brutal golpiza a otro joven en Pinamar
Policiales01/02/2026
REDACCIÓN
La causa por la golpiza al adolescente de 17 años cambió de rumbo cuando un allegado admitió la pelea y la lesión en la cabeza. El menor sigue internado en Buenos Aires.
En el centro de una investigación que arrancó con la imagen de una patota y terminó apuntando a un círculo íntimo, un adolescente de 17 años permanece internado tras sufrir un hematoma cerebral durante sus vacaciones en Pinamar. La hipótesis principal se modificó en pocas horas y llevó a la detención de otro menor de la misma edad, señalado como el agresor. La Justicia trabaja con cámaras y declaraciones para reconstruir qué pasó en el muelle y por qué, según la nueva versión, se sostuvo un relato falso en la denuncia inicial.
El golpe emocional más fuerte quedó reflejado en la reacción del padre, Sebastián, que pasó de pedir explicaciones a asumir una decepción difícil de procesar. “Me mintieron”, dijo al enterarse del cambio de hipótesis, en un marco donde el dolor convivió con una frase que repitió como límite personal: “No quiero revancha ni nada”. En su testimonio, también describió el vínculo previo entre los chicos y remarcó que se conocían desde la infancia.


OTRAS NOTICIAS:
Durante las primeras horas, la pesquisa siguió la pista de un ataque cometido por varios jóvenes. Ese relato se apoyaba en la denuncia inicial y en la idea de una agresión externa, con al menos seis involucrados. Sin embargo, fuentes de la causa indicaron que la Justicia pasó a sostener que el hematoma cerebral se originó en una pelea entre amigos, con un único agresor identificado dentro del grupo.
La nueva hipótesis nació, según el texto, a partir del testimonio de uno de los amigos de la víctima mientras la policía relevaba cámaras de seguridad de la zona. En esa declaración, el chico reconoció que no hubo terceros y ubicó la lesión como consecuencia de un codazo en el marco de un enfrentamiento. También admitió que inventaron otra versión sobre lo ocurrido, un punto que ahora queda en el centro del expediente.
OTRAS NOTICIAS:
Con esos elementos, intervino la fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Mónica Ferre, que dispuso la detención del presunto agresor. Además, el tercer adolescente involucrado declaró como testigo acompañado por su padre. La causa, a partir de ahí, quedó cruzada por un doble objetivo: establecer la secuencia del hecho y despejar por qué se construyó un relato inicial que, según el testimonio, no se correspondía con lo ocurrido.
El padre del chico herido sumó detalles personales que dan contexto al nivel de conmoción familiar, sin caer en un pedido de castigo. En su diálogo con medios, explicó que conocía a ambos desde que nacieron y que compartían barrio, cercanía y rutina. “Yo los conozco a los dos desde que nacieron. Los llevaba a la cancha, yo los traía. Son amigos del barrio, vecinos, de al lado de casa”, afirmó.
OTRAS NOTICIAS:
También reconstruyó, desde lo que le contaron y lo que alcanzó a hablar, una escena que describe como un juego que escaló. “Estaban jugando de manos, se calentó el otro y le pegó mal. Empezó como un juego y después se le fue la mano”, relató. Esa línea no cierra el caso, pero aporta una lectura sobre cómo se habría desencadenado la agresión antes del resultado clínico grave.
La relación con el acusado también aparece en el testimonio del padre, que aseguró haber hablado con el adolescente señalado. “Hablé con él y le dije: ‘¿por qué no me lo dijiste de entrada?’, y se puso a llorar”, contó, y agregó que también habló con los padres del menor detenido. “Están destrozados por lo de mi hijo y lo que hicieron ellos”, sostuvo, en un cuadro donde dos familias quedan atrapadas por el mismo hecho.
OTRAS NOTICIAS:
En paralelo, la investigación se apoya en registros fílmicos que todavía se analizan. Una de las pruebas mencionadas es un video al que accedió el medio fuente, que muestra a la víctima caminando junto a otro chico. Ese material, junto con el relevamiento de cámaras de seguridad, es clave para precisar tiempos, movimientos y el momento exacto de la agresión.
El episodio ocurrió de madrugada, entre las 5:30 y las 6, en el estacionamiento del muelle de Pinamar. Tras la golpiza, el adolescente fue hasta el muelle para alertar a sus padres y lo trasladaron en su vehículo al Hospital Municipal de Pinamar. Allí permaneció internado hasta la tarde del sábado, cuando los médicos decidieron derivarlo por la gravedad del cuadro.
OTRAS NOTICIAS:
Según el texto, el chico presenta un hematoma cerebral no quirúrgico y necesitaba atención de mayor complejidad. Por eso lo trasladaron en ambulancia al Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría, en Buenos Aires, y el último parte médico indicó que estaba lúcido, aunque con múltiples golpes en la cabeza. Su padre viajó con él, mientras otros familiares se quedaron en Pinamar, en una espera que ahora depende de la evolución clínica y de lo que termine de establecer la Justicia.
Fuente: TN.

















