

El muelle Almirante Storni vuelve a quedar en el centro de una discusión que mezcla infraestructura crítica, seguridad operativa y tiempos que se agotan. Este lunes, la Administración Portuaria de Puerto Madryn (APPM) dio a conocer el pliego CPP N° 1/2026 para una obra que apunta a resolver problemas estructurales en sectores clave del puerto. El llamado incluye trabajos en el Sitio 3 y una ampliación de la superestructura del Sitio 4, dos áreas sensibles para la actividad diaria.


La apertura de ofertas ya tiene fecha y horario. Será el lunes 16 de marzo a las 11, según lo publicado en el pliego oficial. El presupuesto oficial asciende a $ 8.030.539.833,85, aunque se aclaró que el monto se toma como referencia a diciembre de 2025 como mes base, un detalle que anticipa el peso de la actualización de costos en un contexto de obras de gran escala.
La historia del muelle Storni ayuda a entender por qué la intervención se vuelve urgente. Su parte más antigua está conformada por un viaducto principal y cuatro sitios de operación construidos entre 1972 y 1974. A esa estructura se sumó luego el muelle pesquero, más nuevo, con un viaducto secundario y dos sitios de operaciones, que ampliaron la capacidad del puerto para atender distintos tipos de embarcaciones.
OTRAS NOTICIAS
Dentro de ese esquema, el Sitio 3 aparece como un punto con particular complejidad. Está compuesto por una estructura original y una ampliación posterior realizada en 1999, ubicada al oeste de la primera. Los informes técnicos detallan que los problemas estructurales no son menores y se arrastran por años, con consecuencias directas sobre la capacidad resistente de la instalación.
El foco del deterioro está puesto en los pilotes y en el efecto del ambiente marino sobre los materiales. Se indicó que las deficiencias tienen que ver con el deterioro de las camisas de los pilotes por un “severo proceso de corrosión” que disminuyó notablemente su resistencia. En la descripción técnica se advierte que “se observa que las camisas de los pilotes huecos y de los pilotes rellenos de hormigón presentan generalmente un cordón de soldadura a tope longitudinal y un número variable de cordones de soldadura a tope horizontales”.
La gravedad del escenario aparece sintetizada en una frase que no deja margen para interpretaciones optimistas. “A lo largo del tiempo se desarrolló un severo proceso de corrosión que ha llevado a la situación actual, que presenta una estructura muy deteriorada y operando en niveles de seguridad cercanos al 1”, advierten los documentos técnicos. Esa evaluación se transforma en una señal de alerta interna sobre la necesidad de actuar antes de que el deterioro comprometa de forma irreversible la operatoria.
OTRAS NOTICIAS
En ese marco, la APPM tomó como base una inspección clave realizada en los últimos meses. “La última inspección subaqua del Sitio 3 fue realizada en el año 2024”, se indicó, y se efectuó sobre la totalidad de los pilotes metálicos rellenos de hormigón simple. Entre las conclusiones se mencionan “soldaduras corroídas, camisas con desprendimientos, y dejando expuesto al hormigón”, un combo que explica por qué se decidió avanzar con obras específicas.
A partir de esos estudios, se planteó la necesidad de intervenir sobre un problema concreto de funcionamiento. Se resolvió “eliminar las cargas horizontales de la superestructura original del Sitio 3, generados por los tiros de amarre en los cuatro bolardos dispuestos en el frente sur de la estructura”. Esa decisión busca reducir esfuerzos que hoy recaen sobre una estructura deteriorada y que, con el tiempo, agravan el desgaste.
Las obras previstas para el Sitio 3 contemplan cambios estructurales que apuntan a ordenar la línea de atraque y reforzar sectores clave. Se indicó que se ampliarán los macizos independientes en un ancho de 1,40 metros y que habrá intervención en los cabezales del sector ampliado en 1999. La intención es alinear la línea de atraque y mejorar condiciones de operación sin forzar componentes que ya muestran signos de fatiga.
OTRAS NOTICIAS
En paralelo, el Sitio 4 aparece como otra pieza central del concurso, aunque con una lógica distinta. Está constituido por siete dolfines triangulares, un macizo rectangular y seis macizos intermedios, ubicados junto al viaducto principal del lado sur, en una extensión de unos 200 metros. En este sector también hubo corrosión, y durante los años 2009 y 2011 se reforzó la estructura con cuatro pilotes perforados con camisa metálica y un cabezal, buscando restablecer la capacidad resistente original.
La necesidad actual no se explica solo por el estado estructural, sino por cómo se usa el muelle en el día a día. Hoy el alistamiento y la descarga de buques pesqueros se realiza sobre una saliente o balcón de 67,6 metros de largo por 5,3 de ancho, ocupando parte de la calzada del viaducto principal. Eso, según se detalló, entorpece e incluso interrumpe por momentos la circulación de vehículos hacia los otros sitios, generando esperas que se vuelven parte del paisaje operativo.
Para modificar esa situación, el plan contempla una ampliación significativa de la superficie operativa. La APPM requirió la ejecución de la superestructura del Sitio 4 para generar un área de alrededor de 1.260 metros cuadrados, con 148,9 metros de longitud y 8,47 metros de ancho. El primer paso será demoler la estructura saliente existente y luego avanzar con tareas sobre el hormigón de recubrimiento de la armadura dejada en la obra de 2009/2011.
OTRAS NOTICIAS
Con esa intervención, el puerto busca mejorar la operatoria de los pesqueros, tanto para alistamiento como para descarga, y ordenar el tránsito interno que hoy se ve afectado. El plazo de obra se fijó en 240 días corridos, es decir, unos ocho meses, para ejecutar los trabajos incluidos en el concurso. En un muelle que sostiene parte del pulso económico de Puerto Madryn, el desafío no pasa solo por construir, sino por hacerlo a tiempo y sin que la estructura siga perdiendo margen de seguridad.








Prorrogan el llamado a licitación por la obra de la Avenida de Circunvalación










