
El músico de 77 años fue hospitalizado en Buenos Aires y rápidamente circularon versiones sobre un accidente cerebrovascular. Desde su entorno buscan llevar tranquilidad.

La salud de Carlos Alberto Solari volvió a ocupar el centro de la escena pública en cuestión de horas. La confirmación de su internación en un sanatorio porteño activó una ola de mensajes y especulaciones que se expandieron con rapidez en redes sociales. Entre ellas, una versión que hablaba de un accidente cerebrovascular encendió las alarmas.
Sin embargo, esa información fue desmentida poco después y desde el entorno del músico aclararon que no sufrió un ACV. El dato inicial había circulado con fuerza durante la mañana, amplificado por publicaciones que replicaban el mismo diagnóstico. La aclaración buscó frenar la preocupación que creció entre seguidores y colegas.


El periodista Ángel de Brito fue uno de los primeros en comunicar la internación. En su cuenta de X escribió: “Anoche, Carlos Alberto Solari fue internando un sanatorio porteño, tras sufrir un ACV”. El mensaje incluyó además un intento de llevar tranquilidad: “Tiene 77 años, y se encuentra bien atendido y acompañado por seres queridos”.
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La combinación de ambas frases generó confusión. Mientras el posteo hablaba de un cuadro neurológico delicado, también aseguraba que el artista estaba contenido y estable. Con el correr de las horas, la versión del ACV perdió fuerza y comenzó a hablarse de una internación preventiva, aunque sin parte médico oficial.
Hasta el momento no trascendió el nombre del centro de salud ni hubo comunicación formal de familiares directos o de su vocero, Julio Sáez. Ese silencio alimentó especulaciones, pero también marcó la intención de manejar la información con cautela. En el entorno cercano insisten en que el músico está controlado y acompañado.
La preocupación por la salud del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota no es nueva. En 2016, durante un recital en Tandil, el propio artista reveló que padecía Parkinson y lo hizo con una frase que quedó grabada en su historia pública: “Mister Parkinson me está pisando los talones, pero acá estoy”. Desde entonces, cada novedad médica adquiere otra dimensión.
Después de su último show masivo en Olavarría en 2017, el Indio se alejó de los escenarios por recomendación profesional. Esa decisión no implicó un retiro artístico total. Desde su estudio Luzbola continuó componiendo, produciendo material y participando de manera virtual en presentaciones de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
La noticia de su internación volvió tendencia su nombre en cuestión de minutos. Los hashtags de apoyo circularon con fuerza y reflejaron el peso simbólico que conserva dentro del rock argentino. A los 77 años, su figura mantiene una centralidad que trasciende generaciones.
En este contexto, la aclaración sobre el supuesto ACV resulta clave para bajar el nivel de incertidumbre. Si bien permanece hospitalizado, el dato que buscan instalar desde su entorno es que no sufrió el episodio neurológico que inicialmente se difundió. La expectativa ahora pasa por un parte médico que ordene la información y confirme su evolución.
Mientras tanto, el Indio vuelve a ocupar ese lugar incómodo entre la noticia y el mito, donde cualquier movimiento se multiplica en eco. Esta vez, con una certeza: está internado y acompañado, pero no atravesó el cuadro que más preocupación generó en las primeras horas.















