Sigue el alerta por altas temperaturas en Chubut: cuando el calor descompensa, el cuerpo avisa tarde

Chubut22/02/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

El domingo se mantendrá  con calor fuerte en Chubut y el problema no se limita al termómetro. Con alertas en varias zonas, el foco pasa por la salud y por señales que no conviene minimizar.

Calor extremo
Calor extremo

El calor extremo no solo incomoda: desordena la regulación térmica del cuerpo y obliga a compensaciones internas que no siempre se notan al principio. La primera reacción suele ser la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que puede bajar la presión y empujar al corazón a trabajar más para sostener el flujo. En personas vulnerables, ese esfuerzo extra aumenta el riesgo de desmayos y eventos cardiovasculares, incluso sin actividad física intensa.

En Chubut, este domingo se mantiene con alertas por altas temperaturas que cubren buena parte del territorio. La zona oeste y la precordillera quedan bajo alerta amarilla, mientras que el sur y sudeste aparecen con alerta naranja. Esa diferencia no es un detalle: el nivel naranja anticipa temperaturas con impacto moderado a alto en la salud, especialmente si se suman exposición prolongada, mala hidratación o enfermedades previas.


OTRAS NOTICIAS:

Golpe de calor altas temperaturas imagen FreepikAlerta por calor extremo este sábado en Chubut: precauciones en la salud y cómo responder ante una emergencia


El salto de gravedad se vuelve más probable cuando la temperatura corporal sube y el cuerpo empieza a fallar en su función más básica: enfriarse. Por encima de ciertos umbrales, el “termostato” interno pierde eficacia, la sudoración deja de alcanzar y el calor se acumula. Ahí asoma el golpe de calor, una emergencia que no admite demoras porque puede progresar rápido y dejar daño en órganos.

Antes de llegar a ese punto, muchas veces aparece el agotamiento por calor, que se acumula tras varios días de temperaturas altas con hidratación insuficiente. Se presenta con sudoración intensa, debilidad, mareos, pulso rápido y respiración acelerada, y suele confundirse con cansancio común. Si nadie corta esa inercia, el cuadro puede escalar hacia un golpe de calor incluso sin que la persona perciba el salto de gravedad.


OTRAS NOTICIAS:

Descubren tiburón debajo del marUna cámara bajó 500 metros y encontró al tiburón asombroso y desconocido por el cambio climático


El otro frente silencioso es la deshidratación con pérdida de sales, porque la sudoración intensa arrastra agua y electrolitos. Eso impacta en el funcionamiento general: pueden aparecer calambres, irritabilidad, dolor de cabeza y malestar, y en casos graves se describen convulsiones o alteraciones de la función renal. En jornadas de calor sostenido, esa pérdida no siempre se compensa solo con “tomar algo”, sobre todo si se lo hace tarde o de forma irregular.

Los signos del golpe de calor son contundentes y conviene tenerlos presentes para reaccionar sin discusión interna. Se reconoce por fiebre muy alta, piel caliente y enrojecida, respiración rápida, pulso acelerado y síntomas neurológicos. Puede sumar dolor de cabeza, náuseas, confusión, convulsiones o pérdida de conciencia, y el riesgo no es abstracto: puede dañar cerebro, corazón, riñones y músculos.


OTRAS NOTICIAS:

Inundación Metán SaltaCambio climático: Salta quedó bajo agua en horas y el temporal obligó a evacuar barrios enteros


El sistema nervioso también queda en la línea de impacto, y ese punto suele pasar inadvertido hasta que el cuadro ya se instaló. El exceso de temperatura altera proteínas y la barrera hematoencefálica, favorece inflamación y daño de células nerviosas, con impacto en neuronas ligadas al equilibrio y la coordinación. Por eso, durante olas de calor aparecen lentitud para responder, menor atención, cansancio extremo, apatía, irritabilidad, confusión y problemas para mantenerse en pie.

Cuando aparecen señales de alarma, la conducta cambia de “me recupero” a “hay que actuar”. Entre esos signos figuran temperatura corporal muy alta, confusión, dificultad para hablar o sostenerse, convulsiones, desmayo o empeoramiento brusco de una enfermedad previa. En ese escenario, la primera respuesta apunta a enfriar a la persona de inmediato, llevarla a sombra o a un lugar ventilado, aplicar paños fríos y pedir asistencia médica.


OTRAS NOTICIAS:

Cambio climáticoEl mar avanza en la costa argentina y acelera su subida desde mediados del siglo pasado


En cuadros menos extremos, como el agotamiento por calor, los primeros auxilios se apoyan en tres ideas que no se negocian: enfriar, hidratar y vigilar. Conviene retirar a la persona del calor, aflojar la ropa, humedecer la piel y favorecer la evaporación con ventilación. Si está consciente y puede tragar, sirven sorbos frecuentes de agua fresca o bebidas con electrolitos, sin forzar grandes cantidades de golpe y evitando alcohol o pastillas de sal.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17