
La economía levantó en diciembre y cerró 2025 con un 4,4% de crecimiento aunque persisten focos de debilidad
Actualidad24/02/2026
REDACCIÓNEl EMAE subió 1,8% en el último mes del año y el agro volvió a traccionar fuerte. Sin embargo, industria y consumo mostraron señales mixtas

El último mes del año trajo una señal que el Gobierno esperaba. En diciembre, la actividad económica registró una mejora mensual y permitió que 2025 cerrara con una expansión acumulada de 4,4%, según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
El indicador marcó en diciembre un avance de 1,8% respecto de noviembre, luego de un cierre de primavera con datos más débiles. La comparación interanual también resultó positiva y dejó atrás la contracción que había encendido luces amarillas en el penúltimo mes del año.


El principal motor volvió a ser el agro. El rubro Agricultura, ganadería, caza y silvicultura creció 32,2% frente a diciembre de 2024, impulsado por una cosecha de trigo récord, tanto en volumen como en rendimiento promedio. Ese sector fue el que más aportó al resultado global.
La intermediación financiera también mostró dinamismo, con una suba interanual de 14,1%. Entre ambos sectores sumaron 2,4 puntos porcentuales al crecimiento del EMAE, compensando retrocesos en otras áreas.
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La contracara estuvo en la industria manufacturera, que cayó 3,9% interanual, y en el comercio mayorista y minorista, que retrocedió 1,3%. Esas dos actividades restaron 0,8 puntos al indicador general, reflejando que la recuperación no fue homogénea.
El dato de diciembre adquiere relevancia porque noviembre había mostrado una contracción de 0,3% tanto mensual como interanual. Aunque varios sectores habían mejorado, el resultado agregado generó dudas sobre el cierre del año. El repunte final permitió revertir ese escenario.
Las consultoras privadas mostraron lecturas distintas sobre la dinámica de diciembre. Analytica, a través de su Índice Líder de Actividad (ILA), estimó una suba de 0,2% en el mes y un crecimiento anual de 4,3%. Señaló que la mejora se apoyó en sectores puntuales como consumo durable y construcción.
En ese relevamiento se destacaron las ventas mayoristas de vehículos a concesionarios (+21,1%), el avance del Índice Construya (+8%) y una leve suba en el consumo de cemento (+0,3%). También creció la demanda eléctrica de grandes usuarios (+7,2%) y la recaudación del IVA mostró una mejora de 0,7%.
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Sin embargo, persistieron señales de debilidad. La producción de autos cayó 9,1%, los patentamientos retrocedieron 1,8% y los préstamos bajaron 0,5%. También se observó una caída en la confianza del consumidor (-1,1%) y en la recaudación de la seguridad social (-1,1%), lo que sugiere que el mercado laboral todavía no acompaña plenamente la recuperación.
Por su parte, el IGA-OJF de Ferreres registró una baja interanual de 0,2% en diciembre, aunque estimó un crecimiento acumulado de 4,7% en 2025. Según esa medición, el cuarto trimestre mostró una desaceleración respecto del tercero, lo que plantea un cierre de año más moderado en términos de impulso.
Más allá de las diferencias metodológicas, el balance anual deja una foto clara: el agro y algunos servicios empujaron la expansión, mientras que la industria y ciertos indicadores de consumo continúan mostrando fragilidad. El desempeño de 2026 dependerá de que esa recuperación sectorial logre extenderse al empleo y a la demanda interna.














