
Federico Martínez tenía 35 años y murió al chocar con un cable metálico colocado para un corso no autorizado en Quilmes Oeste. Su hijo de 11 años sobrevivió.

Una salida de rutina terminó en tragedia en Quilmes Oeste. Federico Martínez, de 35 años, había salido de trabajar y decidió ir a pescar con su hijo de 11 años, como tantas otras veces. Minutos después, un cable metálico atravesado de lado a lado en plena avenida cambió todo en cuestión de segundos.
El hecho ocurrió en la intersección de Avenida 12 de Octubre y 390. Padre e hijo circulaban en moto, ambos con casco y a velocidad normal, cuando impactaron contra un cable recubierto en plástico que estaba tensado a baja altura. La lesión que sufrió Martínez en el cuello resultó fatal.


Su hijo cayó del vehículo tras el impacto. Vecinos de la zona lo asistieron rápidamente y lograron contenerlo hasta la llegada de los servicios de emergencia. El menor sufrió raspones y golpes menores, pero se encuentra fuera de peligro.
El cable había sido colocado para delimitar un corso barrial. Según confirmó la Municipalidad de Quilmes, el evento no contaba con autorización oficial y no tenía permiso para cortar la calle. No había señalización que advirtiera el obstáculo en la vía pública.
La indignación crece en el entorno familiar. El cuñado de la víctima relató que la jornada había empezado como cualquier otra. “Mi cuñado iba a pasear con su hijo, salía del trabajo y se cruzó con ese cable. Habían dicho que era una soga, pero era un cable de metal recubierto con plástico. El municipio no había organizado ese corso, ni tenían permiso para cortar la calle”, expresó en declaraciones televisivas.
También confirmó que ambos llevaban protección. “Ambos llevaban casco, iban a una velocidad normal. La lesión fuerte le provocó la muerte. A mi sobrino lo pudieron contener los vecinos, tuvo algunos raspones, pero gracias a Dios está fuera de peligro”, agregó.
Las imágenes del momento resultan impactantes. En el video se observa a la moto avanzar sin advertir el obstáculo, que no contaba con ningún tipo de señalización ni elementos reflectivos. Tras el accidente, el desfile de murgas fue suspendido de inmediato.
La investigación quedó a cargo de la UFI N°9 de Quilmes, conducida por la fiscal Claudia Gabriela Vara. Hasta ahora hay tres personas imputadas, dos de ellas integrantes de la murga barrial que habría instalado el cable.
Desde el Centro Murga Los Fabulosos de Quilmes difundieron un comunicado en el que señalaron: “Queremos expresar nuestro profundo pesar por lo sucedido. Nos ponemos a total disposición de la Justicia para colaborar en todo lo que sea necesario para esclarecer los hechos”.
En el mismo texto agregaron: “Acompañamos con respeto y solidaridad a los familiares y seres queridos, poniéndonos también a su disposición para lo que consideren pertinente. Reafirmamos nuestro compromiso con la verdad y responsabilidad en este momento tan doloroso”.
Mientras la causa avanza, la familia de Federico intenta sobreponerse a una pérdida inesperada. La salida para compartir una tarde con su hijo terminó convertida en una tragedia que abrió un fuerte debate sobre la seguridad en la vía pública y la organización de eventos sin autorización.















