
Con datos que no son alentadores, la Unión Industrial pone tensión en su relación con Milei
Política05/03/2026
REDACCIÓNUn relevamiento entre 644 empresas midió enero contra el cierre de 2025 y dejó un número inquietante. La entidad habló de bajas, pagos demorados y más ajustes en empleo.

El termómetro que usa la Unión Industrial Argentina para anticipar el pulso del sector manufacturero cayó fuerte al inicio de 2026 y dejó una señal difícil de disimular. El Monitor de Desempeño Industrial (MDI) se ubicó en 36,5 puntos, lejos del umbral de 50 que marca expansión. La baja fue de 7,5 puntos porcentuales frente al relevamiento anterior y estiró a quince mediciones consecutivas el período en zona de contracción.
Esa cifra no llegó sola, sino acompañada por una encuesta amplia que la UIA realizó entre 644 empresas de distintos tamaños y rubros. El relevamiento se concretó entre el 2 y el 16 de febrero y comparó el desempeño de enero con el promedio del cuarto trimestre del año pasado. El resultado mostró un retroceso extendido en producción, ventas y empleo, además de problemas financieros que aparecieron con fuerza en varias firmas.


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En producción, el informe describió un cuadro con mayoría inclinada hacia abajo. El 53,3% de las empresas reportó caída, mientras apenas el 13% informó subas. Ese movimiento dejó el índice de difusión —la resta entre porcentajes de subas y bajas— en -40,3 puntos porcentuales, un valor que profundizó el retroceso de los últimos relevamientos.
Las ventas internas siguieron un camino parecido, con señales más ásperas en el mercado local que en el externo. El 54,7% indicó disminución y solo el 13,3% registró incrementos. En exportaciones, el 30% informó caídas y el 14,3% subas, con un deterioro menor que en el frente interno pero con empeoramiento frente a octubre, según consignó la entidad.
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La UIA también puso el foco en el empleo, con datos que describen una poda concreta en parte del entramado industrial. Durante enero, el 22,2% de las empresas redujo su dotación. Entre quienes ajustaron personal, la mitad recurrió a despidos, el 41,4% redujo turnos y el 22,9% aplicó suspensiones, una combinación que marca distintos niveles de recorte según cada planta.
Al mirar hacia adelante, el relevamiento reflejó expectativas cruzadas pero con predominio de la cautela. El 26% anticipó una reducción del plantel en los próximos doce meses. En paralelo, el 19,4% previó incorporaciones, lo que dibuja un mapa sectorial con empresas que ajustan y otras que intentan sostener actividad. La propia UIA señaló que las pymes replicaron la tendencia general con mayor intensidad en producción y ventas, mientras el golpe en empleo pesó más en las firmas grandes.
El capítulo financiero sumó otro elemento de presión, porque no se trató solo de vender menos, sino de pagar en un contexto más complicado. El 45,6% reportó dificultades para afrontar al menos uno de estos compromisos: salarios, proveedores, impuestos, servicios públicos o deudas financieras. Un 5,4% indicó atrasos en todos esos pagos, un dato que enciende alarmas internas por el efecto dominó que puede generar en la cadena.
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Cuando describió consecuencias, el relevamiento mencionó costos que se comen márgenes y empujan decisiones defensivas. Entre las principales, aparecieron el pago de intereses y mayores costos financieros (39,8%) y el aumento del endeudamiento de corto plazo (38,1%). Las complicaciones se concentraron sobre todo en impuestos y proveedores, dos rubros que suelen definir el día a día operativo de una fábrica.
En la lectura de problemas, la UIA ubicó arriba de todo a la demanda local, con un porcentaje que resume el clima industrial. El 46,1% señaló la caída de la demanda interna como su preocupación más relevante. Detrás quedó el aumento de costos (19,7%), con énfasis en el costo laboral, y luego la dificultad para competir con bienes importados (19,4%), una inquietud que el informe describió en crecimiento en los últimos relevamientos.
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La difusión de estos números se conoció un día después de que la conducción de la UIA pidiera diálogo al Gobierno nacional y respondiera a los señalamientos del presidente Javier Milei al sector durante su discurso en la Asamblea Legislativa. En ese cruce, la entidad reclamó un trato distinto hacia la actividad productiva. "Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país", plantearon las autoridades fabriles, en una frase que sintetizó el tono del mensaje y quedó como contrapunto político de un informe cargado de indicadores.
















