
Un año después del temporal que marcó a Bahía Blanca, la ciudad todavía intenta levantarse
Actualidad07/03/2026
REDACCIÓNLa ciudad recuerda la tormenta que dejó 16 muertos, barrios inundados y pérdidas millonarias. Entre homenajes y reconstrucción, el desastre sigue presente.

En el ingreso a Daniel Cerri, una de las localidades más golpeadas por la tragedia, una imagen recuerda uno de los momentos más dramáticos que dejó el temporal de 2025. La gigantografía muestra al camionero Rubén Salazar tomando de la mano a las hermanas Pilar y Delfina Hecker, en un gesto que simboliza la desesperación de aquella jornada y que hoy forma parte de la memoria colectiva de Bahía Blanca.
El homenaje surgió por iniciativa de Marina Hagg, madre de las niñas, y busca mantener vivo el recuerdo de tres de las víctimas de una catástrofe que todavía impacta en la ciudad. Salazar intentó rescatar a las menores cuando la correntada arrastró el vehículo familiar durante el temporal. Ninguno de los tres logró sobrevivir.


La familia Hecker viajaba por la ruta nacional 3 rumbo a Mayor Buratovich cuando la tormenta los sorprendió. El agua avanzó con una velocidad inesperada y en pocos minutos el auto quedó sumergido. Los cuatro integrantes intentaron subir al techo del vehículo, pero la fuerza de la corriente terminó arrastrándolos cientos de metros. Salazar, camionero oriundo de Río Negro y padre de dos hijos, presenció la escena y decidió intervenir. Se lanzó al agua para intentar ayudar a las niñas que luchaban contra la corriente. El intento terminó con un desenlace trágico que conmovió a todo el país y convirtió su gesto en un símbolo de solidaridad.
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Por ese motivo, autoridades municipales solicitaron autorización para que el nombre del camionero pueda utilizarse en espacios públicos o bienes municipales. La propuesta apunta a que su historia permanezca ligada a la memoria de la ciudad. El recuerdo de esas historias personales aparece cuando se cumple un año del temporal que golpeó con fuerza a Bahía Blanca. El fenómeno dejó 16 víctimas fatales, cientos de evacuados y graves daños en infraestructura, además de barrios enteros afectados por inundaciones repentinas.
La tormenta se desató el 7 de marzo de 2025 y descargó más de 300 milímetros de lluvia en apenas seis horas, un volumen equivalente a cuatro meses de precipitaciones habituales en la región. La intensidad del agua desbordó rápidamente calles, viviendas y sistemas de drenaje.

as imágenes de aquella jornada mostraron una ciudad desbordada por la fuerza del agua. Vehículos quedaron apilados, el mobiliario urbano apareció desplazado y muchas casas no resistieron el impacto de la correntada que atravesó distintos sectores urbanos. La ubicación geográfica de Bahía Blanca amplificó el impacto del temporal. La ciudad se encuentra sobre la cuenca inferior del arroyo Napostá, cuyo desborde se sumó al del canal Maldonado, generando una combinación que agravó la magnitud de la inundación.
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El fenómeno no afectó únicamente a Bahía Blanca. Localidades cercanas como Daniel Cerri, Villarino y Puán también registraron daños importantes durante aquella jornada que obligó al Gobierno nacional a decretar tres días de duelo.
Con el paso de los meses, investigadores y especialistas analizaron las causas del desastre. Entre los factores señalados aparecen la intensidad inédita de las lluvias, la ubicación de la ciudad, deficiencias en la planificación urbana y la influencia creciente del cambio climático. Los expertos también advirtieron que un volumen de agua de esa magnitud supera la capacidad de respuesta de cualquier sistema urbano. En ese contexto, la tormenta dejó expuestas las limitaciones estructurales de muchas ciudades frente a fenómenos climáticos extremos.
A un año de aquella jornada, Bahía Blanca continúa con tareas de recuperación y mantiene vivo el recuerdo de quienes perdieron la vida. Las marcas del temporal siguen presentes en distintos barrios, pero también en las historias que quedaron grabadas en la memoria de la comunidad.














