El ataque ocurrió en Godoy Cruz y la menor recibió disparos en una pierna y una mano. Investigan si el hecho está ligado a un conflicto previo.
Policía de Mendoza
La violencia irrumpió de forma directa en una vivienda de Godoy Cruz cuando una nena de 11 años fue baleada al atender la puerta de su casa. El episodio ocurrió en horas de la tarde y dejó a la menor internada, mientras la Policía intenta reconstruir lo sucedido. La escena generó conmoción en el barrio por la forma en que se produjo el ataque.
Todo comenzó cuando alguien golpeó la puerta de la vivienda ubicada en la intersección de Martín Coronado y El Carrizal. La menor salió a ver quién era y en ese momento se desataron los disparos. Según el relato de su madre ante los efectivos, la niña resultó herida sin mediar intercambio previo.
Los vecinos escucharon varias detonaciones y observaron a un hombre que escapaba corriendo del lugar. A partir de esos testimonios, se activó un operativo policial para intentar dar con el agresor. Hasta el momento, no hay detenidos y la búsqueda continúa.
La menor fue trasladada inicialmente por sus familiares al Hospital Lencinas, donde recibió las primeras atenciones. Luego, el Servicio de Emergencias Coordinado dispuso su derivación al Hospital Notti. Allí quedó internada bajo observación médica.
Los profesionales constataron que presentaba heridas de arma de fuego en la pierna izquierda y en una mano, lo que obligó a mantenerla en seguimiento. Si bien su estado generó preocupación, la intervención rápida permitió estabilizarla. El caso quedó bajo investigación judicial.
En el lugar del ataque trabajaron efectivos de la Policía de Mendoza, junto a personal de la Unidad Investigativa Departamental y Policía Científica. Durante las pericias, se encontraron varias vainas servidas calibre 9 milímetros. Ese elemento resulta clave para avanzar en la reconstrucción del hecho.
Los investigadores también realizaron un relevamiento en viviendas y comercios cercanos en busca de cámaras de seguridad. El objetivo es identificar al agresor y establecer la secuencia exacta del ataque. Cada registro puede aportar datos determinantes para la causa.
De acuerdo a los testimonios recabados, el sospechoso vestía una campera azul con capucha y una bermuda de jean. Tras efectuar los disparos, huyó a pie y logró escapar de la zona sin ser interceptado. La descripción ya forma parte de las líneas de búsqueda activas.
La causa fue caratulada como “lesiones con arma de fuego” por el Ministerio Público Fiscal. Una de las hipótesis principales apunta a un posible ajuste de cuentas. En ese escenario, la menor habría resultado herida de manera circunstancial.
Los investigadores analizan si el ataque guarda relación con un tiroteo ocurrido días atrás en la misma zona. Ese antecedente refuerza la posibilidad de un conflicto previo entre personas del barrio. La conexión entre ambos episodios es uno de los ejes de la causa.
En paralelo, la violencia reciente en Mendoza suma otros hechos que complejizan el panorama. Días atrás, un joven de 23 años fue asesinado en Las Heras en un episodio también vinculado a disputas previas. En ese caso, la Policía detuvo a dos sospechosos tras una serie de allanamientos.
Mientras avanza la investigación, el caso de la nena baleada mantiene en alerta a la comunidad. La expectativa se centra en identificar al autor del ataque y esclarecer el contexto en el que ocurrió. La resolución del hecho será clave para entender si se trata de un episodio aislado o parte de una cadena de violencia.