
Aseguran que Juan Darthés reapareció en Brasil ligado a una iglesia evangélica
Otros Temas01/04/2026
REDACCIÓNEl actor fue visto en Barra da Tijuca y, según trascendió, hoy mantiene actividades religiosas en Río de Janeiro mientras cumple un régimen de condena semiabierto.

La reaparición pública de Juan Darthés volvió a instalar su nombre en la agenda, esta vez por una versión que lo ubica lejos de la actuación y cerca de una actividad religiosa en Brasil. El actor fue visto en Barra da Tijuca, en el país donde reside desde hace años, y su presencia quedó asociada a un dato que empezó a circular con fuerza en medios de espectáculos. Según esa información, se habría convertido en pastor evangélico en una iglesia de Río de Janeiro.
El episodio tomó volumen después de que el periodista Gustavo Méndez contara que Darthés fue visto este martes en la zona donde su hermano tiene un restaurante. En ese contexto, sostuvo que el actor se habría cruzado con Agostina Páez, la abogada argentina acusada de racismo en Brasil. Siempre de acuerdo con ese relato, en ese breve contacto él le habría dado una bendición antes de su regreso a Buenos Aires.


La frase que más repercusión tuvo fue la que Méndez atribuyó a ese encuentro. “Él le dijo ‘estoy orando por vos’. Esto es porque se convirtió en pastor evangélico en una iglesia de Río de Janeiro”, afirmó el conductor de La Posta del Espectáculo. Esa versión es la que ahora empuja la hipótesis de un cambio fuerte en la vida pública del actor, aunque el texto compartido no incorpora una confirmación directa de Darthés sobre ese nuevo rol.
La imagen de esta reaparición no quedó aislada del pasado judicial del actor. El texto recuerda que se produce a casi dos años de haber sido condenado por abuso sexual, en una causa que tuvo como denunciante a Thelma Fardin. Por eso, la aparición en espacios públicos y la versión sobre su nueva actividad religiosa generaron reacciones inmediatas en redes sociales, donde volvió a expresarse indignación frente a su exposición.
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La situación actual de Darthés en Brasil también aparece vinculada a las condiciones en las que cumple su condena. Según informó Amnistía Internacional Argentina en marzo de 2025, el actor pasó a un régimen semiabierto, una modalidad que le permite salir durante el día para trabajar o realizar cursos, aunque debe regresar por la noche a la cárcel. Ese dato ayuda a explicar por qué puede ser visto en actividades cotidianas fuera del establecimiento penitenciario.
El artículo también remarca un dato de identidad que suele reaparecer cada vez que su nombre vuelve a circular. Juan Darthés figura en su partida de nacimiento como Juan Pacífico, nombre con el que es mencionado en el marco del régimen penitenciario. Esa precisión funciona como un recordatorio de su situación judicial actual y del modo en que quedó registrado en la documentación oficial.
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La causa que derivó en su condena tuvo un punto de inflexión público el 11 de diciembre de 2018, cuando Actrices Argentinas difundió la denuncia de Thelma Fardin. En esa presentación, la actriz sostuvo que fue abusada sexualmente por Darthés durante una gira de Patito Feo en Nicaragua, cuando ella tenía 16 años y él 45. La denuncia abrió un proceso judicial y un impacto público que modificó por completo la trayectoria del actor.
Dentro de ese relato, Fardin describió lo ocurrido con un testimonio que se volvió central en el caso. “En 2009 estaba de gira con un programa infantil. Yo era una nena y el único actor adulto que viajaba con nosotros tenía 45 años”, dijo al hacer pública la denuncia. Esa exposición marcó el inicio de una secuencia judicial y social que derivó en el alejamiento de Darthés de la Argentina y en su instalación en Brasil, su país natal.
Desde entonces, cada aparición pública del actor queda leída a la luz de esa causa y de las condiciones en las que cumple la condena. La versión que ahora lo ubica como referente de una iglesia evangélica agrega un elemento nuevo, pero no desplaza el eje central de su situación judicial. Su reaparición en Barra da Tijuca no pasó inadvertida justamente por eso: porque cualquier movimiento suyo sigue cargado por el peso de una condena que cambió de manera definitiva el sentido de su figura pública.













