
El puerto de San Antonio entra en revisión y aún no saben cómo será la nueva concesión
Actualidad09/04/2026
Sergio BustosEl futuro del puerto de San Antonio Este quedó en suspenso mientras la provincia redefine cómo será su próxima etapa. El gobernador Alberto Weretilneck confirmó que todavía no está definido el formato de la nueva licitación, en medio de un escenario que cambia rápidamente por el avance de proyectos energéticos.

La indefinición no responde a demoras administrativas sino a una decisión estratégica. Según explicó el mandatario, el desafío es diseñar un pliego que contemple una transformación profunda en la actividad portuaria, impulsada por el crecimiento proyectado del gas natural licuado y el petróleo.
“Todavía no tenemos la definición de qué licitación hacer, porque el movimiento del puerto relacionado al GNL y al petróleo va a ser totalmente distinto”, sostuvo Weretilneck al referirse al nuevo contexto que enfrenta la terminal.


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El punto clave es el horizonte del contrato. La próxima concesión tendrá una duración de 30 años, lo que obliga a pensar en un esquema que no solo responda al presente, sino que anticipe el desarrollo productivo del Golfo San Matías en las próximas décadas.
“Tenemos que hacer una licitación que tenga la previsibilidad de un golfo con nuevos movimientos. Esto es lo que hay que tener establecido”, explicó el gobernador, al marcar la necesidad de adaptar las reglas a un escenario en expansión.
Mientras tanto, la operación actual seguirá sin cambios. El gobierno provincial confirmó que la concesión vigente continuará en las mismas condiciones hasta que se defina el nuevo esquema, descartando conflictos con la empresa que hoy administra la terminal.
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“Se lo hemos dicho personalmente al actual permisionario. No tenemos ‘bolilla negra’ para nadie”, aclaró Weretilneck, en un intento por despejar versiones sobre posibles tensiones.
El trasfondo de la discusión es el cambio en el perfil del puerto. Durante años, San Antonio Este funcionó como una terminal enfocada casi exclusivamente en la exportación frutícola, con predominio de peras, manzanas y jugos.
Ese modelo empieza a quedar atrás. Según adelantó el mandatario, el puerto sumará nuevas actividades vinculadas a la alfalfa, la ganadería, la pesca y la minería, además del impacto directo de las inversiones energéticas.
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“Lo que va a pasar es que la pera, la manzana y el jugo van a seguir estando, pero se van a sumar otras economías primarias”, detalló, al describir un escenario de diversificación productiva.
Ese cambio obliga a replantear las condiciones contractuales. El gobernador fue claro al señalar que replicar el esquema actual no es una opción viable frente a la magnitud de las transformaciones que se proyectan.
“Una prueba de contrato actual sería utilizar las mismas condiciones que tenemos hoy, pero eso no estamos de acuerdo”, afirmó, marcando distancia con cualquier continuidad automática del modelo vigente.
En ese marco, la provincia se toma tiempo para diseñar un pliego que acompañe el nuevo rol del puerto. La apuesta es construir una herramienta que no solo regule la operación, sino que potencie el crecimiento de una terminal que se prepara para jugar en otra escala.
“Tenemos que estar a la altura de las circunstancias y del futuro”, concluyó Weretilneck, sintetizando el desafío que enfrenta la provincia en un momento de cambio para su infraestructura portuaria.















