
El Gobierno sale a buscar $8,3 billones y apuesta otra vez a los dólares para cubrir deuda
Política14/04/2026
REDACCIÓNEconomía enfrenta un nuevo test en el mercado local mientras combina pesos y bonos en dólares para sostener el financiamiento y estirar plazos.

El Gobierno enfrenta una nueva prueba en el mercado financiero con una licitación que pondrá en juego el equilibrio de corto plazo. Este miércoles deberá renovar vencimientos por alrededor de $8,3 billones, en un contexto donde cada operación se convierte en una señal sobre la capacidad de sostener el financiamiento.
La estrategia vuelve a apoyarse en una combinación de instrumentos en pesos y en dólares. La intención oficial no solo apunta a cubrir los compromisos inmediatos, sino también a extender los plazos de la deuda y evitar concentraciones en el calendario.


En paralelo, el Ministerio de Economía mantiene abierta la puerta a la emisión en moneda extranjera. En esta oportunidad, continuará con los bonos AO27 y AO28, que buscan captar hasta US$150 millones, con posibilidad de ampliación por otros US$100 millones.
OTRAS NOTICIAS
Esos fondos están pensados para atender compromisos más exigentes. Los vencimientos de mitad de año alcanzan los US$4.500 millones, un monto que obliga a reforzar las fuentes de financiamiento en divisas.
El esquema no es nuevo, pero sí se sostiene en un momento delicado. La Secretaría de Finanzas viene aprovechando un escenario de tasas reales bajas para avanzar sobre tramos más largos de la curva y mejorar el perfil de vencimientos.
En la última licitación, esa lógica mostró resultados favorables. El Tesoro logró un nivel de renovación superior al total de compromisos, con un ratio de 1,39, lo que implicó una sobrecobertura que le permitió ganar margen.
Ese resultado también se tradujo en un cambio en los plazos. La vida promedio de los instrumentos colocados alcanzó los 562 días, un salto significativo frente a los promedios de alrededor de 190 días registrados durante este año.
OTRAS NOTICIAS
Para esta nueva convocatoria, el menú vuelve a incluir letras capitalizables en pesos y bonos ajustados por CER, además de títulos vinculados al dólar y otros a tasa variable. La diversidad de opciones busca captar distintos perfiles de inversores.
Detrás de la oferta aparece una intención clara de sostener el interés sin convalidar tasas más altas de lo necesario. En la operación anterior, el Tesoro logró validar rendimientos del mercado secundario sin ofrecer incentivos adicionales.
El desafío ahora será repetir ese equilibrio en un contexto donde cada licitación funciona como termómetro de confianza. La respuesta del mercado no solo definirá el resultado inmediato, sino también la capacidad del Gobierno para sostener su estrategia financiera en los próximos meses.





Techo Digno: Iribarren quedó fuera del juicio y habló de un duro costo personal










