
Imputaron al padrastro de un nene por lesiones que lo dejaron al borde de la muerte
Policiales23/04/2026
REDACCIÓNLa Justicia de Mendoza acusó al hombre por las graves lesiones cerebrales sufridas por un niño de un año y nueve meses en Luján de Cuyo. El menor permaneció internado y su vida estuvo en riesgo.

Un caso estremecedor de presunto maltrato infantil sacudió a Mendoza y quedó bajo investigación judicial después de que un nene de apenas un año y nueve meses ingresara con graves lesiones cerebrales al Hospital Pediátrico Humberto Notti. Por el hecho fue imputado el padrastro del menor, Cristian Gonzalo Fragapane Gómez, acusado de haber provocado un cuadro que puso en peligro inminente la vida del niño.
La causa se tramita en la órbita del Ministerio Público Fiscal de Homicidios y Violencia Institucional, que resolvió avanzar con una imputación de máxima gravedad. Según la información difundida, el hombre quedó procesado por el delito de homicidio simple calificado por alevosía en grado de tentativa, una figura que expone la severidad con la que la Justicia encuadró lo ocurrido.


El menor fue internado el 10 de abril luego de ser trasladado de urgencia al centro pediátrico mendocino. Allí, los profesionales constataron la gravedad del cuadro y, una vez conocido el diagnóstico, activaron la denuncia correspondiente. Fue ese paso el que terminó disparando la investigación formal sobre lo que había ocurrido dentro del entorno familiar del niño.
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Los primeros indicios apuntaron tanto a la madre como al padrastro del menor. Esa sospecha inicial también había sido señalada por allegados al padre biológico, de quien la mujer estaba separada. A partir de ese contexto, la Justicia dispuso una medida de restricción para la pareja mientras avanzaban las actuaciones y se profundizaban las pericias sobre el origen de las lesiones.
Uno de los puntos más sensibles del expediente es la naturaleza del daño detectado por los médicos. El informe citado en la causa sostiene que las lesiones eran compatibles con el llamado “síndrome de zamarreo”, una forma extremadamente grave de violencia contra niños pequeños que se produce cuando un bebé o un menor es sacudido de manera violenta y repetida.
Ese tipo de agresión genera un cuadro especialmente peligroso porque el cerebro de un niño tan pequeño todavía se encuentra en desarrollo y sus músculos cervicales no tienen la fortaleza suficiente para amortiguar el movimiento. Por eso, el impacto puede producir lesiones internas severas, hemorragias y secuelas neurológicas permanentes, además de comprometer directamente la supervivencia del menor, como habría ocurrido en este caso.
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La imputación contra el padrastro marca, por ahora, el avance más concreto de la causa. Pero la investigación todavía deberá determinar con precisión cómo, cuándo y en qué circunstancias se produjeron los ataques denunciados. En paralelo, el foco judicial seguirá puesto en la evolución del niño y en la reconstrucción del contexto familiar en el que se habrían producido los hechos.
El caso vuelve a poner en primer plano una de las formas más graves y silenciosas del maltrato infantil, donde las señales de alarma suelen aparecer recién cuando el daño ya es extremo. En este expediente, la rápida intervención médica fue clave para activar la denuncia y permitir que la Justicia avanzara sobre una acusación que hoy tiene al padrastro en el centro de una investigación de altísimo impacto.














