
Vaca Muerta ya ocupa casi todo Duplicar Plus obligando a sumar otra salida
Actualidad26/04/2026
REDACCIÓNEl nuevo ducto de Oldelval ya trabaja al 95% de su capacidad y la producción obliga a acelerar refuerzos para no volver a frenar el despacho de crudo.

El sistema que debía darle aire a la evacuación de crudo de Vaca Muerta ya volvió a quedar exigido casi al máximo. A pocos meses de su puesta en marcha definitiva, Duplicar Plus opera al 95% de su capacidad técnica y dejó a la vista una conclusión incómoda para el sector: la producción crece a una velocidad que obliga a correr detrás de los caños aun después de haber terminado la mayor ampliación de transporte de las últimas décadas. La respuesta de las operadoras fue tan rápida que el margen libre quedó reducido a una franja mínima.
Ese dato pesa todavía más cuando se lo cruza con el salto productivo de la cuenca neuquina. El CEO de Oldelval, Ricardo Hösel, explicó que la región ya se ubica en torno a los 700.000 barriles diarios, después de haber triplicado su extracción en apenas cinco años, desde los 200.000 barriles que registraba en el pasado reciente. En ese contexto, el directivo resumió el cuadro con una frase directa: “Esa gran obra que se inauguró en marzo hoy está prácticamente a plena capacidad. Estamos en un 95% de la disponibilidad y eso, obviamente, se debe al crecimiento de la producción de nuestros clientes”.


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La casi saturación del sistema no aparece, según la empresa, como una falla de cálculo sino como la prueba más visible de la potencia que tomó la formación. Hösel sostuvo que el 90% del petróleo extraído en la cuenca proviene de desarrollos no convencionales, un dato que ayuda a entender por qué el alivio que prometía el nuevo ducto duró tan poco. La obra cumplió con su función original, pero la escala del crecimiento volvió a correr el límite técnico en un plazo mucho más corto que el imaginado.
Duplicar Plus demandó una inversión de US$ 1.400 millones y agregó 310.000 barriles diarios de capacidad de evacuación hacia el Atlántico. El proyecto incluyó 455 kilómetros de ducto de 24 pulgadas entre Allen y Salitral, el recambio de 70 kilómetros de cañería de 30 pulgadas en la zona de Bahía Blanca y la repotenciación de ocho estaciones de bombeo. Con semejante escala, la ocupación actual del 95% termina funcionando como una medida exacta de cuánto empuja hoy Vaca Muerta sobre la infraestructura disponible.
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Para que ese 5% remanente no se convierta otra vez en un cuello de botella, Oldelval ya ejecuta una etapa intermedia de refuerzo bajo el nombre de Duplicar Extendido. La iniciativa apunta a repotenciar técnicamente las estaciones de bombeo sobre la traza que une Allen con las terminales marítimas, con el objetivo de sumar un margen operativo de 200.000 barriles adicionales. Esa ampliación no aparece como una solución definitiva, pero sí como un puente de corto plazo para que los nuevos pozos no queden condicionados por la falta de salida.
La otra apuesta fuerte se juega ahora más al norte de la provincia, en la zona de Rincón de los Sauces, donde la transportista ve el próximo gran salto de actividad. Allí comenzó la construcción de Duplicar Norte, una obra de 207 kilómetros que busca aliviar la presión sobre la cabecera de Allen y abrir una nueva vía de evacuación para las operadoras instaladas en esa franja de la cuenca. Hösel lo explicó así: “Vemos que el nuevo gran salto de crecimiento va a venir por lo que nosotros llamamos el Hub Norte. Es un ducto de 24 pulgadas que va a poder evacuar unos 220.000 barriles adicionales en su primera etapa”.
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Ese proyecto requiere una inversión de US$ 400 millones y ya alcanzó un avance del 25%, un ritmo que muestra hasta qué punto el sector busca no repetir viejos estrangulamientos logísticos. La estructura financiera también deja ver cómo se sostiene hoy este tipo de infraestructura en la cuenca: contratos de largo plazo entre la transportista y las productoras para garantizar previsibilidad y fondeo. En palabras del propio Hösel, “Se firman contratos de ship-or-pay con nuestros clientes. Eso nos da previsibilidad por 15 años de transporte. Ellos prefinancian la obra en un 80% y nosotros financiamos el 20% restante”.
La presión por sumar capacidad no queda encerrada sólo en las obras de Oldelval, porque el esquema de salida del crudo también se piensa en conexión con otros proyectos de gran escala. Frente al oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) impulsado por YPF, la empresa descartó una competencia cerrada y planteó un modelo de integración física entre sistemas. “Ya estamos trabajando con la gente de VMOS para interconectar todos los ductos. Cualquier cliente se va a poder conectar tanto a Duplicar Plus como al VMOS”, afirmó Hösel, al describir una red que buscará derivar petróleo hacia el sur bonaerense o hacia la costa rionegrina según convenga en cada caso.
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Toda esta carrera por sumar caños, bombeo y conexiones tiene una razón económica mucho más amplia que la sola operación técnica de la cuenca. La producción nacional ronda hoy los 900.000 barriles diarios, casi el 80% provenientes de Neuquén, y en Oldelval consideran plenamente posible que el país alcance el millón antes de fin de año si la cuenca agrega otros 100.000 barriles. Esa perspectiva no sólo consolida el peso de Vaca Muerta en el mapa energético argentino, sino que también amplía el saldo exportable de crudo liviano que el Gobierno y las empresas siguen con atención por su impacto en el ingreso de divisas.
La discusión de fondo, entonces, ya no pasa por si Vaca Muerta puede crecer, sino por si la infraestructura va a mantener el ritmo de ese crecimiento sin volver a frenarlo. Oldelval asegura que, con las ampliaciones propias y los proyectos de terceros, la cuenca podría llegar a una capacidad de evacuación del orden de 1,5 millones de barriles entre 2030 y 2032. El desafío inmediato queda mucho más cerca: sostener la velocidad de obra suficiente para que un sistema que recién se amplió no quede otra vez chico antes de terminar la década.
















