
El girasol rompió un techo histórico y empujó un récord que no se veía desde 2009
Actualidad27/04/2026
REDACCIÓNLa industria aceitera procesó 564.630 toneladas de girasol en marzo y marcó el mejor registro para ese mes en 17 años, con una suba interanual del 52%.

El girasol volvió a meter ruido fuerte en el tablero del agro argentino y esta vez no por una promesa, sino por un número que sacudió a toda la cadena aceitera. La molienda nacional superó las 500.000 toneladas en marzo y dejó una marca que no aparecía desde hace casi dos décadas. En un contexto en el que cada dato de producción se mide también por su impacto en exportaciones e ingreso de divisas, el resultado reubicó al cultivo entre los grandes protagonistas del arranque del año.
El dato central es concreto: durante marzo de 2026, la molienda de girasol totalizó 564.630 toneladas en todo el país. Ese volumen no solo perforó una barrera simbólica, sino que además se convirtió en el registro más alto para ese mes desde 2009. La cifra le dio a la actividad un perfil excepcional dentro del calendario productivo reciente.


La dimensión del salto se entiende mejor cuando se lo compara con el año pasado. Según los datos oficiales, marzo mostró un crecimiento del 52% frente al mismo mes de 2025, una mejora que sobresale incluso dentro de una serie donde la molienda ya venía mostrando buen ritmo. El repunte también quedó por encima del promedio de la última década, algo que refuerza la idea de que no se trató de un movimiento estacional más.
Detrás del récord aparece, en primer lugar, una cosecha 2025/26 muy favorable. La abundancia de materia prima empujó el volumen procesado y le permitió a la industria trabajar con otra espalda en el inicio del ciclo comercial. Cuando el campo entrega más grano y la industria tiene capacidad para absorberlo, el efecto sobre la molienda se vuelve inmediato.
Pero el resultado no se explica solo por el lado productivo. El buen nivel de actividad también quedó atado a la utilización plena de la capacidad instalada de la industria aceitera, que encontró condiciones para sostener un ritmo de procesamiento alto. En esa combinación entre oferta abundante y maquinaria trabajando a pleno estuvo una parte decisiva de la marca alcanzada en marzo.
A eso se sumó otro factor que el sector sigue de cerca: la demanda internacional de aceite y harina de girasol de origen argentino. El mercado externo funcionó como respaldo para una cadena que no solo procesa más, sino que lo hace en un contexto donde todavía encuentra salida comercial para sus productos. Esa conexión entre molienda y exportación es la que termina dándole espesor económico al dato.
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Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca remarcaron justamente esa lectura y señalaron que el resultado “refleja la fortaleza productiva del sector oleaginoso nacional”. La definición no quedó aislada, porque el mismo informe vinculó el récord con una estructura industrial competitiva y con un complejo que sigue jugando fuerte en el comercio exterior. Detrás del número aparece, entonces, una cadena que logró responder con producción, capacidad de procesamiento y colocación internacional.
El desempeño de marzo también sirve para mirar el lugar que ocupa la Argentina en el negocio global del girasol. El Gobierno sostuvo que este tipo de registros ratifican el peso del país como uno de los principales exportadores mundiales de aceite y subproductos del cultivo. En otras palabras, la molienda récord no es solo una buena noticia de puertas adentro: también fortalece la posición argentina en uno de los segmentos donde todavía conserva volumen y presencia internacional.
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La señal que deja el mes es fuerte porque no se limita a un récord aislado ni a una cifra atractiva para un informe técnico. Lo que muestra es que, cuando coinciden cosecha, industria y demanda, el girasol todavía puede empujar resultados de gran escala en el agro argentino. Y en un año donde el sector vuelve a ser mirado como generador de actividad y divisas, ese techo que se rompió en marzo puede terminar siendo algo más que una marca estadística.














