
ANMAT sacó del mercado un bótox ilegal, una droga para bajar de peso además de equipos médicos
Actualidad29/04/2026
REDACCIÓNLa autoridad sanitaria prohibió productos sin registro, ordenó su retiro inmediato y abrió actuaciones por riesgos para pacientes y consumidores.

La venta de productos médicos por fuera del control sanitario volvió a quedar en el centro de una medida oficial. La ANMAT prohibió el uso, la comercialización y la distribución en todo el país de una toxina botulínica sin registro, un medicamento ofrecido para bajar de peso y equipos médicos fuera del circuito regulado. La decisión fue publicada en el Boletín Oficial y apunta a retirar del mercado productos considerados riesgosos para la salud.
El caso más sensible involucra a “Toxina botulínica ISRADERM”, un producto utilizado para aplicaciones dermatológicas y estéticas. La investigación del área de control de mercado determinó que la marca no cuenta con inscripción autorizada. Esa falta de registro impide verificar condiciones de elaboración, procedencia, calidad, eficacia y seguridad.


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La alerta se agravó porque la toxina botulínica fue detectada en una modalidad de venta directa al consumidor mediante redes sociales. Ese canal de comercialización elevó el riesgo, ya que el producto llegaba al público por fuera de farmacias habilitadas y sin trazabilidad sanitaria comprobable. En tratamientos inyectables, esa ausencia de control puede derivar en consecuencias graves para quienes lo usan.
La ANMAT recordó que existen presentaciones de toxina botulínica debidamente registradas, como BOTOX, cuyo principio activo es onabotulinumtoxin A. Sin embargo, su administración debe realizarse bajo condiciones estrictas de prescripción profesional. Cualquier compra fuera de los canales habilitados implica un riesgo sanitario alto, especialmente cuando se trata de sustancias aplicadas por vía inyectable.
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La prohibición también alcanzó al producto “Lipoless 2,5 mg / Tirzepatida 2,5 mg/0,6 ml”, atribuido al laboratorio paraguayo Eticos. Según la resolución, estaba ofrecido para obesidad, sobrepeso y diabetes tipo 2, pero no tenía registro sanitario en el país. La medida se tomó después de detectar ventas no autorizadas a través de una plataforma digital de compraventa.
La tirzepatida es una sustancia asociada a tratamientos que requieren indicación médica, controles y productos aprobados por autoridad sanitaria. Por eso, la venta de una presentación no registrada expone a los consumidores a dosis, composición o procedencia que no fueron verificadas oficialmente. La ANMAT intervino para impedir que ese producto continúe circulando entre pacientes que buscan bajar de peso o tratar enfermedades metabólicas.
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El organismo también prohibió el uso de equipos médicos de las líneas Start Profile Prime, Start Profile pHOx Ultra y Start Profile pHOx. La decisión se originó tras una denuncia de SIPLA S.R.L., que informó que varias unidades registradas a su nombre permanecían en poder de otra persona. De acuerdo con el expediente, ese establecimiento no contaba con la habilitación correspondiente emitida por la autoridad sanitaria.
La situación fue encuadrada como una “retención indebida”, porque los dispositivos quedaron fuera del circuito necesario para garantizar control, calidad y seguridad. El Instituto Nacional de Productos Médicos señaló que las empresas titulares de registros pueden contar con servicios técnicos propios o tercerizados, pero siguen siendo responsables de controlar esos servicios. Esa trazabilidad resulta indispensable cuando se trata de equipos destinados al uso médico.
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Las resoluciones firmadas por Luis Eduardo Fontana, titular de la ANMAT, ordenan el retiro inmediato de los productos alcanzados. También habilitan la apertura de sumarios para las marcas o responsables involucrados por comercializar medicamentos, insumos médicos o toxinas sin autorización. Bajo la Ley 16.463, las infracciones pueden derivar en multas, clausuras, decomisos, suspensión de actividades e incluso acciones penales si se pone en peligro la salud pública.
El denominador común de las prohibiciones es la falta de autorización sanitaria o la pérdida de control sobre productos que pueden llegar a pacientes y consumidores. En todos los casos, la ANMAT detectó irregularidades vinculadas con registros inexistentes, documentación insuficiente, origen no comprobado o incumplimientos normativos. El efecto inmediato de la medida será sacar esos productos de circulación y evitar que se usen sin evaluación oficial.
















