
El peligro oculto de los jugos detox: alertan que las recetas naturales pueden causar hepatitis grave
Enfoques30/04/2026
REDACCIÓNExpertos aseguran que el uso de suplementos sin control y hierbas como el aloe vera son la segunda causa de fallas hepáticas agudas en Buenos Aires. Advierten que el hígado graso ya es la principal razón de trasplantes en Occidente.

La creencia popular de que lo natural es siempre inocuo está provocando ingresos de urgencia en los hospitales porteños. Preparados que prometen "limpiar" el organismo, como infusiones de anís estrellado, cardo mariano o dosis elevadas de cúrcuma combinada con pimienta, están detrás de cuadros de toxicidad extrema. Esteban González Ballerga, ex presidente de la Sociedad Argentina de Hepatología, advierte que estas recetas promocionadas en redes sociales no solo carecen de evidencia, sino que funcionan como disparadores de hepatitis agudas graves.
El fenómeno de la "mentira detox" oculta una desproporción peligrosa entre la promoción publicitaria y la realidad médica. Mientras miles de personas buscan soluciones mágicas en jugos de limón o polvos adelgazantes, los especialistas ven cómo se duplican las consultas por esteatosis hepática metabólica, el nombre técnico del hígado graso. Esta patología se convirtió en un "asesino silencioso" que reemplaza el tejido sano por grasa y cicatrices, avanzando de forma asintomática durante años hasta llegar a la cirrosis.


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La estadística en Argentina es contundente y ya no permite ignorar el impacto del estilo de vida actual en la salud interna. Según datos del Observatorio Nacional de Enfermedad Hepática, más de uno de cada tres adultos en el país padece algún grado de infiltración grasa en su hígado. El factor determinante es la epidemia de obesidad: la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo reveló que el 60% de los argentinos tiene sobrepeso, lo que empuja al órgano a un estado de fragilidad crítica.
A diferencia de lo que ocurría hace tres décadas, el alcohol ya no es el único protagonista de las enfermedades crónicas del órgano. La hepatitis C cuenta hoy con tratamientos que alcanzan casi el 100% de curación, pero el hígado graso es la única afección que sigue en ascenso constante. Los médicos alertan que esta condición funciona como un multiplicador de daño cardiovascular, aumentando drásticamente las chances de sufrir un infarto o un ataque cerebrovascular en pacientes con diabetes o hipertensión.
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Para combatir la desinformación, la comunidad médica propone un control preventivo estandarizado bajo el concepto de una "VTV del hígado". Este chequeo básico consiste en una tríada fundamental: una consulta médica presencial, un análisis de sangre específico y una ecografía hepática. El objetivo es detectar si el órgano "brilla" en la imagen, una señal clara de infiltración grasa que requiere acción inmediata antes de que el tejido se "achicharre" de forma irreversible.
A pesar de la gravedad del panorama, existe una ventana de oportunidad técnica que la medicina moderna denomina recompensación hepática. El hígado tiene la capacidad de volver a estar "0KM", recuperando su función plena si se interviene a tiempo. La receta para lograrlo es menos sofisticada que cualquier suplemento de herboristería: bajar de peso, realizar actividad física constante y moderar drásticamente el consumo de alcohol son las únicas herramientas validadas para limpiar el órgano.
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En el ámbito hospitalario, como en el Clínicas de la UBA, preocupa también la baja adherencia a las vacunas preventivas en la población adulta. Apenas el 20% de los pacientes completa el esquema de tres dosis contra la hepatitis B, una barrera fundamental que suele descuidarse por prestar atención a modas dietéticas. Los especialistas insisten en que proteger el hígado implica "abrir menos paquetes y frascos" y priorizar la fruta y verdura por sobre cualquier píldora supuestamente protectora.
La toxicidad por fármacos o suplementos, conocida técnicamente como DILI, es una realidad creciente que afecta incluso a menores de 35 años. En este grupo etario, la falla hepática fulminante suele estar vinculada al consumo de drogas sintéticas, lo que demuestra la vulnerabilidad del órgano ante sustancias químicas no testeadas. Mientras tanto, la población general gasta fortunas en productos "hepatoprotectores" que, en la mayoría de los casos, no cumplen ninguna función real de defensa.
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El desafío actual de la hepatología argentina es derribar la idea del "santo grial" o la píldora mágica para la salud. La nueva guía publicada por la sociedad científica nacional pone el foco en el trabajo interdisciplinario y en la evidencia técnica para frenar una enfermedad que no duele hasta que es tarde. El tiempo para revertir el daño es extenso, pero la persistencia de hábitos sedentarios y mitos digitales mantiene la amenaza de una crisis sanitaria silenciosa en cada hogar.
















