
Las mujeres empiezan a ganar lugar en una obra donde antes casi no existían
Actualidad08/05/2026
Sergio BustosDurante años, las grandes obras de infraestructura en Argentina mostraron una imagen repetida: campamentos, maquinaria pesada y cuadrillas integradas casi exclusivamente por hombres. En Río Negro, esa escena empieza lentamente a cambiar. Las obras vinculadas al VMOS ya incorporaron a 346 mujeres en tareas obreras dentro de uno de los proyectos energéticos más importantes de la provincia.

El dato adquiere relevancia no solo por la cantidad de trabajadoras involucradas, sino por el lugar que ocupan dentro de la estructura laboral. Se trata de mujeres integradas directamente al frente operativo de obra, desempeñando tareas históricamente asociadas al trabajo masculino dentro de la construcción pesada.
La construcción continúa siendo uno de los sectores con menor presencia femenina en Argentina. Distintos relevamientos nacionales indican que las mujeres representan alrededor del 6,8% del total del rubro, aunque esa participación disminuye todavía más cuando se observa específicamente el trabajo en obra y en tareas operativas.


OTRAS NOTICIAS
En ese contexto, la cifra alcanzada en Río Negro aparece como un antecedente poco habitual dentro de la industria. Que una sola obra estratégica reúna a 346 mujeres trabajando en campo representa un escenario muy distinto al promedio que actualmente registra el país.
El cambio también está vinculado con decisiones impulsadas desde el gobierno provincial. La denominada Ley 80/20, creada para priorizar mano de obra local en proyectos estratégicos, incorporó además criterios de inclusión laboral orientados a garantizar participación femenina y de diversidades dentro de los esquemas de contratación.
La importancia del fenómeno no pasa solamente por sumar empleo femenino. En el gobierno provincial remarcan que muchas de las trabajadoras están insertas en espacios históricamente vedados para las mujeres dentro de la construcción, incluyendo tareas técnicas, operativas y de trabajo pesado.
OTRAS NOTICIAS
El VMOS aparece además como uno de los proyectos de infraestructura más relevantes actualmente en marcha dentro de Río Negro. La obra no solo impacta sobre la actividad energética y exportadora, sino también sobre el mercado laboral regional y la demanda de empleo especializado.
En paralelo, el crecimiento de la participación femenina dentro de la obra empieza a modificar dinámicas internas en un sector donde todavía predominan estructuras laborales profundamente masculinizadas. La presencia de mujeres en campamentos, frentes de trabajo y tareas de campo marca un cambio cultural que hasta hace pocos años parecía poco frecuente dentro de la construcción.
La experiencia rionegrina también abre una discusión más amplia sobre el acceso al empleo en industrias estratégicas. Mientras muchas actividades continúan mostrando fuertes desigualdades de género, algunas provincias empiezan a utilizar grandes inversiones de infraestructura como herramientas para ampliar oportunidades laborales.
OTRAS NOTICIAS
Con 346 mujeres trabajando en las obras del VMOS, Río Negro busca mostrar un modelo donde empleo local, infraestructura e inclusión avanzan de manera conjunta. El dato aparece además como uno de los ejemplos más visibles de participación femenina dentro de un sector donde las estadísticas nacionales todavía reflejan una presencia muy baja.
La transformación todavía convive con enormes diferencias dentro de la industria de la construcción. Sin embargo, el avance registrado en Río Negro permite observar un fenómeno que hasta hace poco era excepcional: mujeres ocupando espacios centrales dentro de una de las actividades más masculinizadas de la economía argentina.















