
Como Star Wars: detectan 27 mundos posibles que giran alrededor de dos soles
Otros Temas11/05/2026
REDACCIÓNAstrónomos analizaron eclipses de estrellas dobles con datos del telescopio TESS y hallaron candidatos que podrían revelar una población planetaria oculta.

Un grupo de astrónomos detectó 27 posibles planetas que podrían orbitar alrededor de dos estrellas, un tipo de mundo que durante años pareció reservado a la ciencia ficción. La comparación más inmediata es Tatooine, el planeta de Star Wars donde dos soles aparecen sobre el horizonte, aunque en este caso la investigación surge de datos reales obtenidos por el telescopio espacial TESS de la NASA.
Estos mundos se conocen como planetas circumbinarios. A diferencia de la Tierra, que gira alrededor de una sola estrella, estos cuerpos orbitan un sistema formado por dos astros unidos por la gravedad. Desde nuestro planeta, muchas de esas estrellas dobles parecen un único punto de luz, pero en realidad se mueven una alrededor de la otra y pueden compartir planetas en órbitas complejas.


Hasta ahora, los planetas circumbinarios confirmados son muy pocos. La dificultad principal está en la forma de detectarlos: los métodos tradicionales funcionan mejor cuando un planeta pasa justo delante de su estrella desde nuestra perspectiva, pero en sistemas con dos soles las órbitas pueden ser más inclinadas, irregulares o difíciles de observar. Por eso, buena parte de esta población pudo permanecer oculta.
El nuevo trabajo, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, utilizó una técnica distinta. En lugar de buscar directamente el paso de un planeta frente a una estrella, el equipo analizó pequeñas variaciones en el calendario de eclipses de sistemas binarios. Cuando dos estrellas se eclipsan entre sí, esos eventos deberían repetirse con regularidad; si algo altera ese ritmo, puede ser la señal gravitatoria de un tercer cuerpo.
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Ese fenómeno se conoce como precesión apsidal. En términos simples, ocurre cuando la órbita de las estrellas cambia ligeramente por la influencia de otro objeto. Si un planeta gira alrededor de ambas estrellas, su gravedad puede hacer que los eclipses se adelanten o se retrasen respecto de lo esperado. Esas variaciones, medidas con precisión, permiten inferir la presencia de un cuerpo que no se ve directamente.
Para llegar a los 27 candidatos, los investigadores revisaron datos de miles de sistemas de estrellas dobles observados por TESS y también información de la misión Gaia, de la Agencia Espacial Europea. El análisis partió de más de dos millones de sistemas y luego aplicó filtros para quedarse con casos donde los eclipses podían medirse con claridad.
El equipo descartó explicaciones alternativas, como efectos de la relatividad general o fuerzas de marea entre las propias estrellas, que también pueden modificar sus órbitas. Cuando esas causas no alcanzaban para explicar los cambios observados, los científicos consideraron más probable la influencia de un tercer objeto con masa planetaria o superior.
Entre los candidatos identificados hay objetos con masas que van desde valores comparables a Neptuno hasta cuerpos que podrían tener hasta diez veces la masa de Júpiter. También se encuentran a distancias muy variadas, entre 650 y 18.000 años luz de la Tierra, distribuidos tanto en el hemisferio norte como en el sur del cielo.
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La astrónoma Margo Thornton, autora de la investigación, explicó que el método puede abrir una nueva etapa para detectar mundos que antes quedaban fuera del alcance de los telescopios. “Este nuevo método podría ayudarnos a descubrir una gran población de planetas ocultos, especialmente aquellos que no se alinean perfectamente con nuestro punto de vista”, señaló.
El hallazgo todavía requiere confirmación. Los científicos planean realizar nuevos estudios de la luz emitida por estos sistemas y sumar observaciones de otros grupos internacionales para determinar si los 27 candidatos son realmente planetas o si alguno corresponde a otro tipo de objeto celeste. La confirmación demandará mediciones precisas y análisis caso por caso.
Si buena parte de estos candidatos se confirma, la cantidad conocida de planetas con dos soles podría crecer de manera importante. También cambiaría la forma de pensar la diversidad planetaria, porque demostraría que los sistemas de estrellas dobles pueden albergar mundos en configuraciones mucho más variadas de lo que se creía.
La investigación deja una pregunta abierta y fascinante: si existen muchos más planetas orbitando dos estrellas, también podrían existir mundos más pequeños, incluso del tamaño de la Tierra, en sistemas binarios. Por ahora, los nuevos candidatos muestran que el universo todavía guarda escenarios que parecen imaginados por el cine, pero que empiezan a revelarse con datos científicos.














