
Puerto Madryn sumó un nuevo espacio gastronómico en una de las zonas más transitadas de la ciudad y detrás del proyecto aparecen tres nombres conocidos para quienes recorren el circuito comercial local. Rodrigo Moreno, Marcos Conci y Rodrigo Lorenzo decidieron unir experiencia, diseño y gastronomía en la nueva sucursal de Ignacia, una apuesta que busca mucho más que atraer turistas de temporada.

El nuevo local funciona en una histórica casa reconvertida sobre la costa madrynense, en una ubicación donde el mar se vuelve protagonista desde cualquier mesa. La remodelación transformó completamente el espacio y buscó aprovechar al máximo la luz natural y la vista al Golfo Nuevo, con un interiorismo pensado para acompañar sin quitarle atención al paisaje.
“La ubicación es privilegiada. La apuesta fue fuerte enfocándonos en ese sentido, con la vista al mar, el monumento de la cola de ballena y el circuito madrynense con la vuelta obligada a pasar por acá”, contó uno de los socios durante la presentación del lugar.


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Cada uno de los integrantes del proyecto ya tenía recorrido dentro del mundo gastronómico local. Rodrigo Moreno lleva años al frente de Havanna y también de la primera sucursal de Ignacia, ubicada sobre Avenida Roca y Moreno. Marcos Conci construyó su propio espacio con Cafeto, uno de los nombres más instalados en la cultura cafetera del centro madrynense.
El tercer socio, Rodrigo Lorenzo, aporta un perfil poco habitual para este tipo de emprendimientos porque combina dos profesiones que terminaron cruzándose en el mismo proyecto: arquitectura y cocina profesional. Esa mezcla aparece reflejada tanto en el diseño del espacio como en la propuesta gastronómica que el nuevo Ignacia intenta consolidar.
Aunque mantiene la identidad vinculada a la heladería artesanal que hizo conocida a la marca en Madryn, la nueva sucursal amplió la propuesta con una cafetería de especialidad más desarrollada, nuevos productos de pastelería y una carta salada que no existía en el primer local. También incorporaron mini cakes y una nueva línea de lingotes que empieza a ganar protagonismo entre los clientes.
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“Estamos ampliando los productos de Ignacia, más que nada en la parte de pastelería y cafetería. Estamos agregando productos que no tenemos en la primera sucursal y proponiendo una carta nueva”, explicó Lorenzo sobre la evolución del emprendimiento.
Sin embargo, detrás de la apertura hay una idea que los socios remarcan constantemente y que atraviesa toda la propuesta comercial. Aseguran que el proyecto no fue pensado únicamente para el turismo ni para el movimiento estacional que suele modificar el ritmo de Puerto Madryn durante algunos meses del año.
“A lo que aspiramos los tres es, realmente de todo corazón, a que nos elija la gente de todos los días, de lunes a lunes, no solamente el turismo. Los tres somos personas de Puerto Madryn, y apostamos en Madryn”, sostuvo Lorenzo.
La inauguración también fue acompañada por referentes locales que destacaron la inversión privada y la generación de empleo que implica la apertura de nuevos espacios gastronómicos en la ciudad. Mientras tanto, el nuevo Ignacia ya empezó a convertirse en un punto de encuentro para vecinos que encuentran en esa esquina frente al mar algo más que café, helado y pastelería: una apuesta construida por emprendedores locales que eligieron crecer en su propia ciudad.
















