
Un informe de IARAF mostró que el gasto primario provincial creció 6,8% real en 2025 y superó la suba de ingresos, que avanzó 3,4% en el año.

Las cuentas públicas provinciales cerraron 2025 con un cambio marcado respecto del año anterior. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, el consolidado de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires pasó de superávit a déficit. La explicación central aparece en la diferencia entre la suba de los recursos y el avance del gasto, ya que los ingresos totales crecieron 3,4% real y el gasto primario aumentó 6,8%.
El trabajo fue elaborado con datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales del Ministerio de Economía de la Nación. El relevamiento toma la ejecución presupuestaria de 2024 y 2025 en pesos constantes de mayo de 2026. El informe aclara que La Pampa quedó fuera del análisis, porque no contaba con información completa para integrar la comparación.


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La foto general muestra que los ingresos corrientes crecieron 3,1% real durante 2025. A la vez, los ingresos de capital tuvieron una mejora mucho más fuerte, con una suba de 59,4%. Ese incremento, sin embargo, tuvo menor peso dentro del total, por lo que la mejora global de los ingresos quedó limitada al 3,4% real interanual.
Dentro de los recursos corrientes, la recaudación tributaria explicó una parte importante del avance. Los tributos de origen provincial crecieron 3,6%, mientras que los de origen nacional subieron 1,1%. Además, las contribuciones a la seguridad social provincial aumentaron 9,1%, un dato relevante dentro de la estructura de ingresos del consolidado subnacional.
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El informe también marca diferencias importantes entre los distintos componentes de la recaudación. Las regalías cayeron 2,6% real y las rentas de la propiedad bajaron 23%. Esa merma fue compensada por otros rubros, como los ingresos no tributarios, las transferencias corrientes y la venta de bienes y servicios de la administración pública.
En los tributos propios provinciales, el impuesto de Sellos tuvo el mayor crecimiento real, con una suba de 28,7%. Automotores avanzó 21,8% y el impuesto inmobiliario creció 11,7%. En cambio, Ingresos Brutos, que concentró el 79% de la recaudación provincial en 2025, tuvo una variación casi nula y mostró una leve baja de 0,3%.
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Del lado del gasto, el movimiento fue más intenso. Los gastos corrientes crecieron 7% real y los gastos de capital subieron 5,8%. Como resultado, el gasto público total provincial aumentó 6,9%, un ritmo que quedó por encima de la evolución de los ingresos totales.
El gasto primario, que excluye los intereses de deuda, creció 6,8% real interanual. El informe detalla que cinco de los siete rubros principales del esquema presupuestario registraron incrementos reales. Entre los componentes de mayor peso, los salarios subieron 7,4%, las prestaciones de la seguridad social crecieron 11% y las transferencias corrientes aumentaron 2,3%.
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La inversión real directa también tuvo un crecimiento fuerte, con una suba de 23,1% real. Esa mejora convivió con recortes en otros rubros de capital. La inversión financiera cayó 42% y las transferencias de capital bajaron 9,6%, aunque el gasto de capital en conjunto terminó con una variación positiva de 5,8%.
La composición del gasto primario muestra el peso que mantiene el empleo público provincial. En 2024, el gasto en personal representaba el 44,3% del total primario, seguido por transferencias corrientes, con 23%, y jubilaciones, con 13%. Para 2025, salarios y prestaciones previsionales explicaron casi el 61% del aumento real del gasto primario.
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El principal aporte al incremento del gasto surgió del rubro personal, que representó el 43% de la suba. Luego aparecieron la inversión real directa, con 19%, y las prestaciones de la seguridad social, con 18%. Más atrás quedaron bienes y servicios, con 13%, y transferencias corrientes, con 7% del incremento total.
El cambio final quedó reflejado en los resultados fiscales. El resultado primario pasó de un superávit de $4,8 billones en 2024 a un déficit de $380.000 millones en 2025. A su vez, el resultado financiero pasó de un superávit de $2 billones a un déficit de $3,6 billones, siempre a valores constantes de mayo de 2026.
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El déficit primario de 2025 representó el 0,2% de los ingresos totales del consolidado provincial. El déficit financiero, en tanto, equivalió al 2,1% de esos recursos y al 0,33% del PBI. La conclusión del IARAF es directa: el mayor aumento real del gasto respecto de los ingresos convirtió el superávit fiscal de 2024 en déficit durante 2025.



















