
Mientras el Gobierno defiende los avances logrados en materia fiscal e inflación, crecen las voces que ponen el foco en la situación cotidiana de los hogares y las empresas. En ese contexto, el economista Carlos Melconian trazó un diagnóstico crítico sobre la realidad económica y aseguró que gran parte de la población sigue sin percibir mejoras.

El ex presidente del Banco Nación consideró que la recuperación muestra fuertes diferencias entre sectores y que los beneficios no alcanzan de manera uniforme a toda la actividad económica. Según su análisis, existe una brecha cada vez más marcada entre los segmentos que logran sostener niveles de crecimiento y aquellos que continúan atravesando dificultades.
“Cuando uno ve el nivel de actividad, está recontra y absolutamente confirmado que le va bien al 20% del PIB, que el 30% es neutro y que el 50% del país está hundido”, afirmó durante una entrevista con Radio Rivadavia.


OTRAS NOTICIAS
La observación apunta al impacto desigual que, según Melconian, tiene el actual modelo económico. Para el economista, la discusión ya no pasa solamente por los indicadores macroeconómicos, sino por la capacidad de generar mejoras concretas en el empleo, los ingresos y el consumo de amplios sectores de la sociedad.
En ese sentido, sostuvo que los próximos meses serán determinantes para evaluar si la recuperación logra expandirse. “La economía tiene unos meses de acá fin de año, de acá al verano, para mostrar que alguna mejora está más difundida y es masiva. Eso va a ser que mejore el poder adquisitivo de la gente o el crédito. Y ambas variables hoy están con dificultades”, señaló.
Melconian también cuestionó la idea de que la macroeconomía atraviesa un proceso exitoso mientras persisten problemas en la vida cotidiana de los argentinos. A su entender, una mejora genuina de las variables económicas generales debería reflejarse inevitablemente en el bienestar de la población.
OTRAS NOTICIAS
“Si la macro estuviera bien, ineludiblemente le llega la micro, esto pasó en los primeros años de Menem y en los primeros años de Kirchner. Cuanto dicen que la macro está bien y pasa lo que pasa con el 50%, es que la macro no está bien”, expresó.
Durante la entrevista, el economista reconoció algunos aspectos positivos del proceso actual, aunque consideró que todavía no se resolvieron problemas estructurales de fondo. “Probablemente la historia termine calificándolo en su aspecto positivo como la transición o el punto final a algo que no iba más. Yo siempre digo que este Presidente pateó el hormiguero, pero no lo solucionó”, afirmó.
El ex integrante de los equipos económicos que acompañaron la candidatura presidencial de Patricia Bullrich en 2023 también hizo referencia al escenario político. Según su mirada, la falta de una alternativa opositora consolidada genera un contexto complejo para el futuro institucional y económico.
OTRAS NOTICIAS
“Enfrente no hay nada, y si vos no andás bien el que tiene supuestamente que ganarte no aparece, entonces se arma un proceso complicado que lo sufre el país”, advirtió al analizar el panorama hacia las elecciones presidenciales de 2027.
Además, sostuvo que el Gobierno ya no conserva el mismo nivel de adhesión que generó durante la campaña electoral. Para Melconian, algunas de las principales promesas que impulsaron el respaldo de los votantes fueron perdiendo protagonismo con el paso de los meses.
“Este gobierno perdió la magia de las tres palabras santas, con las que encandiló al electorado, que fueron dolarización, cierre del Banco Central y una que engloba todo el resto, que es la casta. Este ahora ya es un Gobierno más”, sostuvo.
Las declaraciones se producen en un contexto marcado por la desaceleración de la inflación, pero también por debates vinculados al nivel de actividad económica, la recuperación de los salarios y la evolución del consumo. En ese escenario, Melconian planteó la necesidad de que la mejora económica tenga efectos más amplios sobre la población y reclamó políticas que permitan recuperar las condiciones de progreso para los sectores más afectados.





El gas de Vaca Muerta podría abastecer a cinco países durante más de un siglo











