
La desigualdad volvió a subir: el 10% más rico concentra un tercio del ingreso
Actualidad25/06/2026
REDACCIÓNEl Indec informó que el Coeficiente de Gini trepó a 0,442 en el primer trimestre de 2026 y marcó el mayor nivel desde comienzos de 2024 en el país urbano.

La desigualdad de ingresos volvió a crecer en la Argentina urbana durante el primer trimestre de 2026. El dato surge del informe de Evolución de la Distribución del Ingreso publicado por el Indec, elaborado sobre la base de la Encuesta Permanente de Hogares. La medición mostró que el sector de mayores recursos volvió a concentrar una porción muy superior del ingreso total respecto de los grupos ubicados en la base de la pirámide.
El indicador más utilizado para medir esa desigualdad, el Coeficiente de Gini, llegó a 0,442 puntos entre enero y marzo de 2026. En el mismo período de 2025 había sido de 0,435, por lo que la comparación interanual dejó una suba en la concentración del ingreso. El nuevo valor es el más alto desde el primer trimestre de 2024, cuando el índice había alcanzado 0,467 en medio del fuerte impacto económico posterior a la devaluación de diciembre de 2023.


El Gini se mide en una escala que va de 0 a 1 y permite observar qué tan igualitaria o concentrada es la distribución de los ingresos. Cuanto más cerca está de 0, mayor es la igualdad entre los hogares; cuanto más se aproxima a 1, mayor es la concentración. Por eso, el movimiento registrado en el primer trimestre marca un deterioro en la forma en que se repartieron los ingresos dentro de la población relevada.
La diferencia más visible apareció entre los extremos de la distribución. El 10% más rico concentró el 33,5% del ingreso total, mientras que el 10% de menores ingresos reunió apenas el 1,8%. En términos de promedio, el decil más alto tuvo un ingreso de $2.435.937, contra $130.550 del decil más bajo.
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Esa distancia implica que el ingreso promedio del sector más alto fue casi 19 veces superior al del sector más pobre. Cuando la comparación se hace por mediana, la brecha entre el decil 10 y el decil 1 fue de 15 veces. El informe señaló que parte de las variaciones entre trimestres está influida por el “efecto del aguinaldo”, ya que su captación modifica los resultados según el momento del año en que se realiza la medición.
El promedio de ingreso per cápita para el total de la población relevada fue de $728.008 en el primer trimestre de 2026. Sin embargo, la mediana quedó bastante más abajo, en $500.000, lo que muestra que una parte importante de los ingresos se ubicó por debajo del promedio general. La suma total de ingresos para los 30,1 millones de personas incluidas en la medición ascendió a $21.909.502 millones.
La división por estratos también expuso una fuerte distancia entre sectores sociales. Los cuatro primeros deciles, considerados como estrato bajo, tuvieron un ingreso medio de $264.131. En el otro extremo, el estrato alto, integrado por los dos deciles superiores, alcanzó un promedio de $1.823.599, casi siete veces más.
El informe también mostró que el 16,6% de la población urbana tuvo un ingreso per cápita familiar inferior a $250.000 mensuales durante el primer trimestre. Esa proporción refleja la presión que enfrentan los hogares de menores recursos en un escenario de ingresos muy desparejos. A su vez, el estrato medio, integrado por los deciles 5 al 8, registró un ingreso promedio de $644.818.
Dentro de la población total, el 61,9% declaró percibir algún tipo de ingreso. Ese universo equivale a unas 18.634.000 personas y tuvo un ingreso individual promedio de $1.153.457. La cifra general, sin embargo, también escondió diferencias importantes según género y condición laboral.
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Entre quienes percibieron ingresos, los varones tuvieron un promedio individual de $1.352.247, mientras que las mujeres alcanzaron $959.030. En el caso de la ocupación principal, la brecha de género llegó al 29,1% durante el primer trimestre de 2026. Ese porcentaje superó el 27,8% registrado en el mismo período del año anterior y se ubicó como el más elevado de la serie iniciada en 2022.
La formalidad laboral también marcó una diferencia significativa dentro del universo de trabajadores asalariados. Quienes contaban con descuento jubilatorio percibieron en promedio $1.375.143, mientras que los asalariados sin descuento jubilatorio llegaron a $731.150. Aunque los ingresos informales tuvieron una variación interanual mayor, continuaron en un nivel muy inferior respecto de los trabajadores registrados.
El resultado general muestra que el crecimiento nominal de los ingresos no alcanzó para mejorar la distribución. Mientras el ingreso total aumentó frente al mismo trimestre de 2025, la concentración en la parte alta de la pirámide volvió a ganar peso. En ese marco, el primer trimestre de 2026 dejó una fotografía de mayor desigualdad, con brechas persistentes por nivel socioeconómico, género y formalidad laboral.














