
El damnificado constató el faltante de los materiales de construcción en el predio y radicó la denuncia penal en la Comisaría Primera.



Un llamado telefónico directo al Centro de Operaciones Policiales (COP) desencadenó un rápido despliegue de patrulleros en la zona sur de la capital neuquina durante las últimas horas del viernes 26 de junio. La alerta vecinal daba cuenta de movimientos sumamente sospechosos en el interior de un predio destinado a una futura edificación, lo que requirió la presencia urgente de las unidades que realizaban recorridas preventivas en ese sector.
Los uniformados de la Comisaría Primera llegaron de manera inmediata a la intersección de las calles Río Desaguadero e Intervenciones. Al ingresar al perímetro de la obra en construcción, los agentes sorprendieron en flagrancia a un individuo que se encontraba manipulando elementos de valor y procedieron a interrumpir el presunto ilícito antes de que el involucrado pudiera escapar del lugar con el botín.


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El sospechoso adoptó una postura totalmente hostil al verse acorralado por los oficiales y "opuso resistencia al accionar policial" al momento de ser debidamente identificado. Esta violenta reacción obligó a los uniformados a realizar maniobras físicas específicas para neutralizar el peligro, por lo que "fue necesario aplicar el uso racional y proporcional de la fuerza para concretar su reducción y posterior demora".
El hombre fue esposado en el suelo del predio y posteriormente subido a un móvil para su inmediato "traslado a la sede de Comisaría Primera", donde quedó alojado en los calabozos a disposición de la fiscalía de turno. Mientras se ejecutaba el traslado del detenido, los peritos policiales iniciaron las primeras actuaciones visuales dentro del terreno afectado para preservar la escena y determinar la metodología utilizada para ingresar.
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Horas más tarde, el damnificado y "propietario de la obra noto el faltante de varias barras de hierro del predio" tras revisar detalladamente los materiales acopiados en el lugar del hecho. Al confirmar el perjuicio económico sufrido por el accionar delictivo, el ciudadano "se presentó en la unidad policial para radicar la correspondiente denuncia" penal que dio inicio formal a la causa judicial.
La recolección de pruebas y el testimonio del dueño del establecimiento permitieron consolidar la acusación contra el detenido, quien permanecía incomunicado en la seccional céntrica. La fiscalía analiza ahora las calificaciones legales pertinentes por el delito en grado de tentativa y la resistencia a la autoridad, mientras se evalúan los antecedentes del imputado en la región.















