
Una caverna de Paraná guarda 7.500 años de lluvias extremas en el sur de Brasil
Actualidad28/06/2026
REDACCIÓNLas estalagmitas de la caverna do Malfazido permitieron reconstruir inundaciones milenarias y vincularlas con la Antártida y El Niño en el sur de Brasil.

Dentro de la caverna do Malfazido, en el estado brasileño de Paraná, las estalagmitas guardaron durante milenios un archivo natural que ahora reescribe lo que se sabía sobre las lluvias del sur de Brasil. Un equipo de científicos brasileños identificó 921 capas de sedimentos depositadas por inundaciones a lo largo de los últimos 7.500 años, un registro continuo y de alta resolución que hasta hace poco era imposible de obtener.
«Hasta ahora, nuestro conocimiento estaba limitado a registros instrumentales que, en general, cubren apenas los últimos cien años. Gracias a las estalagmitas de la caverna do Malfazido pudimos obtener un registro continuo y de alta resolución que permite reconstruir la frecuencia de estos eventos en un pasado remoto», explicó el geólogo Julio Cauhy, principal autor del estudio.


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Esas finas capas se forman porque, durante las inundaciones, las estalagmitas quedan cubiertas por sedimentos que luego son preservados por el crecimiento continuo de los depósitos minerales. La lectura de ese material permitió determinar que las lluvias extremas del siglo XX se cuentan entre las más frecuentes de todo el período analizado.
El trabajo cruzó esos datos con dos grandes factores climáticos. Por un lado, los períodos con temperaturas estivales más bajas en la Antártida Occidental tendieron a coincidir con mayor frecuencia de precipitaciones extremas en el sur de Brasil: las alteraciones en el gradiente térmico entre las regiones polares y las latitudes medias pueden modificar la circulación atmosférica, favorecer frentes fríos y transportar humedad desde la Amazonía hacia el sur del continente.
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Por otro lado, sobre todo durante el último milenio, los investigadores hallaron una relación significativa entre las lluvias extremas y episodios moderados o fuertes de El Niño, el fenómeno caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial. La reconstrucción también marcó contrastes en el tiempo: entre 3.000 y 2.000 años atrás hubo baja frecuencia de estos eventos, mientras que los intervalos de hace 7.500 a 4.000 años y el último milenio concentraron la mayor recurrencia.
La investigación fue divulgada por la Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de Sao Paulo (FAPESP) y publicada en la revista Communications Earth & Environment. Los autores sostienen que el calentamiento global asociado a las actividades humanas podría contribuir a la intensificación reciente de estos eventos, lo que refuerza la necesidad de adoptar estrategias de mitigación y adaptación frente al cambio climático, especialmente en las regiones más vulnerables.
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