El primer dinosaurio hallado en la Antártida pasó 40 años en un cajón

Otros Temas29/06/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

Un fósil recogido en 1985 fue identificado como vértebra de titanosaurio y revela otra mirada sobre los dinosaurios que habitaron la Antártida.

Dinosaurio antártico.Imagen Andrew McAfee, Carnegie Museum of Natural History
Dinosaurio antártico.Imagen Andrew McAfee, Carnegie Museum of Natural History

Un fósil recogido en la Antártida en 1985 y guardado durante casi cuatro décadas fue identificado como el primer hueso de dinosaurio descubierto en ese continente. La pieza estaba archivada en una colección geológica del British Antarctic Survey, en Cambridge, porque originalmente se creyó que pertenecía a un reptil marino. Ahora, investigadores confirmaron que se trata de una vértebra de titanosaurio, uno de los grupos de dinosaurios terrestres más grandes que existieron.

El hallazgo original lo realizó el geólogo Mike Thomson el 9 de diciembre de 1985 en la isla James Ross. En sus registros, el especialista anotó que se trataba de una “vértebra de reptil grande” y estimó que medía unos diez centímetros de ancho. Esa primera interpretación hizo que la pieza quedara guardada sin ser reconocida como parte de un dinosaurio.

La historia cambió cuando Mark Evans, responsable de la colección, revisó especímenes provenientes de expediciones antárticas. En medio de esa búsqueda, volvió a encontrarse con el fósil y advirtió que su forma no coincidía con la identificación previa. “A veces, cuando empiezas a preguntarte «qué habrá en este cajón», te topas con algo y piensas: «Ah, esto parece interesante»”, explicó Evans.

A partir de esa sospecha, Evans consultó al paleontólogo Paul Barrett, especialista del Museo de Historia Natural de Londres. La respuesta fue contundente, porque Barrett identificó rasgos propios de un dinosaurio saurópodo. “Aunque a simple vista no llame mucho la atención, tiene una forma realmente distintiva. En cuanto lo vi, supe a qué nos enfrentábamos. Estaba totalmente seguro de que se trataba de un titanosaurio”, afirmó.


Armas y carne ilegalAtrapan a cazadores furtivos que cargaban mil kilos de carne de guanaco, caballo y ñandú


Los paleontólogos determinaron que la pieza corresponde a una vértebra caudal, es decir, un hueso de la cola. Los titanosaurios eran herbívoros cuadrúpedos de cuello largo y cola extensa, rasgos que les permitían alcanzar vegetación alta y equilibrar cuerpos enormes. Algunas especies superaban los 35 metros de longitud y las 60 toneladas, aunque el fósil antártico no permite precisar el tamaño ni la especie exacta del ejemplar.

El valor científico de la pieza radica en su procedencia y en su antigüedad. Barrett remarcó: “Aunque parezca increíble, este es el primer fragmento de dinosaurio descubierto jamás en la Antártida”. También señaló que el material se pasó por alto por una identificación equivocada en condiciones de trabajo muy difíciles y que se trata de apenas el segundo hueso de saurópodo hallado en todo el continente.

El fósil ofrece una imagen muy distinta de la Antártida actual. Hace unos 70 millones de años, durante el Cretácico superior, el continente no era el territorio helado que se conoce hoy. Según los investigadores, estaba cubierto por bosques con palmeras y coníferas, y tenía un clima comparable al de la actual Tasmania.


OTRAS NOTICIAS:

Frío imagen ilustrativa fuente freepikSe anticipa una "bomba helada" con nevadas en zonas atípicas del país


La datación también fue posible por el contexto geológico en el que apareció la vértebra. “Se puede datar con bastante precisión porque procede de rocas marinas. La vértebra se encontró junto a fragmentos de amonita, por lo que se trata de un animal que, tras morir, habría sido arrastrado mar adentro, quizá por un río”, explicó Barrett. Esa hipótesis ayuda a reconstruir cómo un dinosaurio terrestre terminó preservado en sedimentos marinos.

La identificación también aporta información sobre la circulación de estos animales por los continentes del sur. En esa época, la Antártida estaba conectada con el extremo sur de Sudamérica, una región donde se encontraron numerosos titanosaurios. Para Barrett, la confirmación de estos animales en territorio antártico refuerza la posibilidad de que la península funcionara como paso hacia zonas como Nueva Zelanda, sin necesidad de cruzar por Australia.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17