
La emoción en el Hospital, luego del alta a la beba que nació con cirugía fetal intrauterina
Enfoques07/07/2026
REDACCIÓNEl alta médica de una recién nacida en la ciudad de Trelew consolidó el éxito operativo del primer procedimiento de cirugía fetal intrauterina ejecutado por el sistema de salud pública en la región de la Patagonia.

La intervención en la etapa gestacional permitió corregir a tiempo una anomalía circulatoria severa que ponía en riesgo la continuidad de la gestación y la integridad de la madre. El desenlace favorable de este proceso médico de alta complejidad marca un precedente en la capacidad de resolución de contingencias obstétricas críticas dentro del territorio de la provincia de Chubut.
El caso culminó de forma exitosa cuando se completaron los plazos madurativos indispensables para programar la cesárea de resguardo en los quirófanos centrales unificados. El director del Centro Materno Infantil de Trelew, Matías Mendelevich, detalló en los micrófonos de #LA17 las condiciones físicas en las que se produjo el alumbramiento de la paciente tras sortear el período crítico de monitoreo. “Seguimos muy estrictamente ese embarazo para el lunes de la semana pasada concluirlo con el nacimiento de Renata a las 36 semanas, lo cual es verdaderamente un éxito por suerte”, remarcó el profesional de la salud.


La menor de edad experimentó una evolución favorable inmediata que facilitó el contacto temprano con su progenitora sin requerir el ingreso preventivo a las salas de cuidados intensivos. Los parámetros de peso registrados por el equipo de neonatología confirmaron la efectividad del tratamiento de soporte biológico sostenido durante los últimos meses de gestación en la zona del valle. “Nació a las 36 semanas con casi, 2 kilos 300 gramos y pasó directamente del quirófano con su mamá a hacer la internación conjunta y estuvo todo muy bien por suerte”, describió el médico.
La patología que originó la movilización de los especialistas presentaba una baja frecuencia de registro estadístico y una demanda de resolución perentoria para evitar consecuencias irreversibles. El cuadro correspondía a un embarazo de características gemelares donde uno de los componentes carecía de chances de sobrevida autónoma y alteraba la estabilidad del gemelo sano. El obstetra explicó el grado de urgencia del abordaje clínico señalando que “se trataba de un embarazo gemelar en el que uno de los fetos no tenía viabilidad. Pero no solo eso, sino que comprometía seriamente la salud del otro e incluso la salud de la mamá. Con lo cual había que resolverlo rápidamente”.
La ejecución de la cirugía intrauterina requirió la adecuación del instrumental tecnológico disponible y la convocatoria de cirujanos con formación específica en tratamientos fotocoaguladores. Las maniobras quirúrgicas se desarrollaron directamente sobre el vientre materno cuando el proceso de gestación transitaba apenas el tercer mes de evolución cronológica. “Intervino el doctor Diego Moguillansky a través de la dirección de maternidad e infancia de la provincia para gestionar este hito de la cirugía intraútero es decir, en la panza de la mamá a las 12 semanas de embarazo, digamos”, precisó Mendelevich en #LA17.
La realización del procedimiento se facilitó mediante la utilización de guías ecográficas de alta resolución que permitieron dirigir los haces de energía concentrada hacia las zonas afectadas del útero. El hospital convocó al doctor Sabino, el especialista referente en este tipo de abordajes con tecnología lumínica en el territorio nacional, para liderar las maniobras específicas. “Es una cirugía que se hace en forma de láser y eco guiada y la pudimos hacer acá en nuestro quirófano”, ratificó el director médico para ponderar la capacidad de respuesta instalada en la institución.
El desarrollo de este tipo de prestaciones en la zona del valle chubutense modifica la política tradicional de derivaciones que obligaba a las familias a trasladarse hacia la Capital Federal. El sostenimiento de los tratamientos en el lugar de residencia habitual suprime los riesgos logísticos vinculados al transporte de pacientes críticas y reduce el impacto del desarraigo familiar secundario. “Uno se va desarraigando de su familia, perdemos la escolaridad a veces de los otros hermanos, cuestiones laborales que también se ponen en juego. Y poder resolverlo acá, bueno, es un salto de calidad enorme”, analizó el entrevistado.
Las consecuencias de los prolongados períodos de permanencia fuera de la provincia generaban habitualmente distorsiones profundas en la organización de los hogares de los trabajadores de la región. El factor económico se complementaba con una sobrecarga psicológica para los progenitores, quienes debían delegar el cuidado de los hijos menores en parientes cercanos. “El costo digo no solo en términos económicos, que también está, sino en cuestiones emocionales, de desarraigo, nos ha pasado a veces tener que seguir pacientes de otros lugares de la provincia y hermanitos que quedan en otro lugar al cuidado de algún otro familiar”, manifestó el profesional.
La unificación edilicia de los servicios de obstetricia, ginecología y neonatología dentro de las dependencias modernas del nuevo complejo asistencial resultó clave para asegurar la viabilidad de la intervención. La cercanía física con los pabellones de terapia intensiva pediátrica optimizó los tiempos de interconsulta y agilizó los traspasos entre las distintas especialidades que atienden la niñez. “Esas tres cuadras que nos separaban del hospital a veces algunas cuestiones las dificultaban un poco más. Hoy estamos con los servicios de terapia intensiva pediátrica, con los servicios de pediatría, en conexión con los servicios de neonatología”, detalló sobre el funcionamiento del Hospital María Humphreys.
La detección temprana del síndrome transfusor representó el eslabón inicial de la cadena de decisiones médicas que posibilitó la supervivencia de la menor de edad en Trelew. El equipamiento tecnológico de diagnóstico por imágenes operó de soporte para que los profesionales del plantel estable fijaran el cuadro con precisión científica. “Nosotros hacíamos el seguimiento de ese embarazo y se hizo el diagnóstico de una situación verdaderamente muy compleja a la cabeza de esto nuestro querido doctor Leandro González y gracias a la tecnología que tenemos actualmente en el hospital pudimos hacer el diagnóstico”, concluyó Mendelevich.
Fuente: #LA17












