Azúcar en el espacio: la señal que acerca a los científicos al origen de la vida

Otros Temas14/07/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La eritrulosa apareció en una nube cercana al centro de la Vía Láctea. El hallazgo muestra que moléculas asociadas con la vida pueden formarse antes que los planetas.

Azúcar en el espacio
Azúcar en el espacio

Un equipo internacional detectó por primera vez un azúcar verdadero en el medio interestelar, dentro de una nube molecular próxima al centro de la Vía Láctea. La molécula identificada es la eritrulosa, un azúcar compuesto por cuatro átomos de carbono. El trabajo fue publicado en la revista científica Nature Astronomy.

La eritrulosa puede encontrarse en algunos frutos y también se utiliza en productos cosméticos, como los autobronceadores. En el espacio apareció en estado gaseoso dentro de la nube G+0.693-0.027, una región rica en moléculas orgánicas. El descubrimiento no significa que se haya encontrado vida, sino que ciertos ingredientes relacionados con su origen pueden formarse en condiciones extremas.

Los científicos utilizaron los radiotelescopios de Yebes, de 40 metros, y IRAM, de 30 metros, ambos ubicados en España. Los instrumentos captaron las señales características que emite la molécula al rotar en el espacio. Esas frecuencias fueron comparadas con mediciones de laboratorio para confirmar que correspondían a la eritrulosa.

Hasta ahora se habían detectado en el espacio moléculas relacionadas estructuralmente con los azúcares, como el glicolaldehído. Sin embargo, esa sustancia no reúne todas las características químicas necesarias para ser considerada un sacárido verdadero. La eritrulosa se convierte así en el primer monosacárido confirmado fuera del Sistema Solar.


OTRAS NOTICIAS:

Brote de Ébola en El CongoLa OMS admite que el brote de ébola podría ser cuatro veces mayor de lo informado


Los modelos elaborados por el equipo indican que el azúcar puede formarse sobre granos de polvo interestelar recubiertos de hielo. Allí, moléculas más simples reaccionan bajo el efecto de la radiación y los rayos cósmicos. El proceso demuestra que las nubes donde nacen las estrellas también funcionan como grandes laboratorios químicos naturales.

La eritrulosa resultó al menos ocho veces más abundante que otros azúcares similares de tres carbonos que los investigadores buscaron sin éxito. Los cálculos químicos señalan que puede producirse a partir de aldehídos y alcoholes más sencillos, con dos átomos de carbono. Parte de esas moléculas puede sobrevivir en el hielo hasta incorporarse en futuros sistemas planetarios.

Azucar en el espacio
Azucar en el espacio

La importancia del hallazgo reside en que la eritrulosa puede transformarse, en presencia de agua, en otros azúcares como la eritrosa y la treosa. Esos compuestos participan en rutas químicas capaces de producir ribosa, uno de los componentes fundamentales del ARN. Por ese motivo, los investigadores consideran que la molécula pudo contribuir a los primeros procesos metabólicos y de replicación.

“La detección de eritrulosa en una nube molecular es un descubrimiento emocionante”, afirmó Carlos Briones, investigador del Centro de Astrobiología y coautor del trabajo. El científico explicó que el resultado abre la posibilidad de encontrar azúcares todavía más grandes en el espacio. Entre los objetivos futuros aparece la búsqueda de ribosa y otras sustancias vinculadas con el origen de los ácidos nucleicos.


OTRAS NOTICIAS:

Inflación mujer en supermercado imagen ilustrativa generada por LA17Patagonia tuvo la inflación más baja del país, pero vivienda volvió a presionar


El equipo estimó que entre 500.000 y 50 millones de toneladas de eritrulosa podrían haber alcanzado la Tierra durante el período de intenso bombardeo de asteroides y cometas ocurrido hace más de 3.800 millones de años. La cifra surge de modelos basados en la cantidad detectada dentro de la nube estudiada. No prueba que esa molécula haya iniciado la vida terrestre, pero aporta una posible fuente extraterrestre de materia orgánica.

Azúcares como la ribosa y la glucosa ya habían sido identificados en meteoritos y en muestras del asteroide Bennu. Esos antecedentes alimentaron la hipótesis de que parte de los compuestos orgánicos de la Tierra primitiva llegó desde el espacio. La detección directa de eritrulosa muestra ahora que esas sustancias pueden surgir incluso antes de la formación de estrellas, planetas, asteroides y cometas.

El próximo paso será buscar moléculas más complejas en otras nubes de la galaxia. Los investigadores también intentarán determinar cómo esos azúcares pasan de los hielos interestelares a los cuerpos sólidos que forman los sistemas planetarios. El resultado amplía la posibilidad de que los materiales necesarios para la química prebiótica estén distribuidos en numerosas regiones del universo.

Fuente: (AP, Nature Astronomy)

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17