
Las hepatitis B y C causaron más de 1,3 millones de muertes a nivel mundial en 2024
Enfoques26/07/2026
REDACCIÓNA pesar de la existencia de tratamientos que curan la hepatitis C en 8 a 12 semanas con una efectividad superior al 95%, un informe de la OMS revela que el mundo está lejos de la meta de eliminación para 2030.

Solo durante el año 2024, las hepatitis B y C provocaron más de 1,3 millones de muertes a nivel mundial por cirrosis y cáncer de hígado. Esta cifra se conoce en el marco del Global Hepatitis Report 2026 de la Organización Mundial de la Salud. A pesar del impacto sanitario, las muertes asociadas específicamente al virus C disminuyeron un 12% respecto de 2015 gracias al avance de los tratamientos.
En el marco del Día Mundial de las Hepatitis Virales, que se conmemora cada 28 de julio, el dato más preocupante a nivel local es que 8 de cada 10 personas con hepatitis C todavía no recibieron el tratamiento para curarse. Según un informe de la Asociación Civil Buena Vida, apenas el 20% de quienes podrían haberse beneficiado con los antivirales de acción directa desde 2015 los recibió efectivamente. Esto significa que una gran mayoría de los pacientes no accedió a una medicación capaz de curarlos en pocas semanas.


OTRAS NOTICIAS:
En la Argentina, la hepatitis C puede curarse en un período de 8 a 12 semanas con medicamentos que están cubiertos por el sistema de salud. Estos tratamientos modernos son orales y prácticamente no presentan efectos adversos. La tasa de curación que se logra con los antivirales de acción directa es superior al 95% de los casos.
La Organización Mundial de la Salud advirtió en su reporte que el mundo continúa “fuera de rumbo” para alcanzar las metas de eliminación de las hepatitis virales fijadas para 2030. Aunque la cantidad de nuevas infecciones por hepatitis C disminuyó desde 2015, la reducción fue de apenas un 8%. Este descenso está muy por debajo de la meta internacional, que aspiraba a reducirlas en un 80%.
OTRAS NOTICIAS:
Rubén Cantelmi, presidente de la Asociación Civil Buena Vida, explicó uno de los principales obstáculos para el tratamiento. «Hoy el principal problema ya no es la falta de tratamientos, sino que muchas personas desconocen que la hepatitis C cambió por completo», afirmó. Además, detalló que «hay pacientes que recibieron el diagnóstico hace 10 o 20 años y nunca volvieron al médico porque creen que los tratamientos siguen siendo largos, difíciles, con pocas chances de éxito y muchos efectos adversos».
Cantelmi contrastó esa percepción con la situación actual de las terapias disponibles en el país. «La realidad es exactamente opuesta: hoy los medicamentos son orales y en apenas 8 a 12 semanas curan a más del 95% de los pacientes, prácticamente sin efectos adversos», aseguró. El referente de la asociación civil también remarcó que los tratamientos están «cubiertos al 100% por obras sociales, prepagas y por el Estado para quienes no tienen cobertura».
OTRAS NOTICIAS:
Por su parte, la Sociedad Argentina de Hepatología destacó la naturaleza silenciosa de la enfermedad, que suele evolucionar durante años sin presentar síntomas. «El gran desafío ya no es contar con tratamientos eficaces, sino lograr que las personas lleguen al diagnóstico y accedan a la atención», sostuvo la entidad. En ese sentido, enfatizaron que «cuanto antes se trate la infección, mayores son las posibilidades de prevenir la cirrosis, el cáncer de hígado y otras complicaciones que pueden evitarse».
La OMS estima que actualmente existen 11 millones de personas en el mundo que ya fueron diagnosticadas con hepatitis C, siguen vivas y aún no iniciaron el tratamiento. Esta situación es particularmente preocupante porque se trata de pacientes que conocen su condición. «El desafío es encontrar a las personas que todavía no fueron diagnosticadas y acompañar a quienes sí conocen su diagnóstico para que finalmente accedan a la cura», agregó Cantelmi.
Desde la Asociación Civil Buena Vida recomendaron que cualquier adulto se realice al menos una vez en la vida el test para hepatitis C, ya que la exposición a sangre contaminada pudo ocurrir en diversas situaciones. El análisis es simple y puede solicitarse durante una consulta médica de rutina. Además, con frecuencia se realizan campañas gratuitas de detección con tests rápidos que arrojan el resultado en pocos minutos.






El secretario de la tragedia: el rol del Estado y la impunidad en el genocidio Selk'nam









