
Advierten sobre la caída del 41% en el Salario Mínimo y la pérdida de 329.600 empleos registrados
Actualidad26/07/2026
REDACCIÓNInforme del Instituto Argentina Grande revela caída de ingresos y 85% de nuevos empleos informales, lo que agrava el desequilibrio previsional.

Los ingresos reales de los trabajadores continúan una marcada tendencia decreciente, según un reciente informe del Instituto Argentina Grande. Al comparar los niveles actuales con el promedio de 2023, el salario del sector público nacional registró una caída del 38,5%. En el mismo período, el Salario Mínimo, Vital y Móvil sufrió una pérdida de poder adquisitivo todavía mayor, alcanzando un 41,1%.
Durante el mes de mayo, todos los sectores analizados experimentaron caídas en sus salarios reales. El sector privado registrado tuvo una baja del 0,1%, el público nacional un 0,6% y el Salario Mínimo, Vital y Móvil un 1,0%. Incluso el sector privado, que había mostrado una leve recuperación en abril, volvió a caer y acumuló una baja interanual del 2,9% respecto a mayo de 2025.


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Esta situación se enmarca en una profunda caída del empleo formal en el país. El reporte detalla que en lo que va de la gestión de Javier Milei se perdieron 329.600 puestos de trabajo registrados. Esta cifra contempla tanto las bajas ocurridas en el sector público como en el sector privado.
Además, en la medición de los últimos doce meses, la pérdida de puestos de trabajo registrados en relación de dependencia asciende a 141.700 empleos. Este retroceso en el empleo formal no logra ser compensado por las nuevas altas en otras modalidades de trabajo. El crecimiento del monotributo, por ejemplo, sumó solamente 49.500 adherentes en el último año.
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El informe del IAG también pone de manifiesto una creciente precarización en el mercado laboral argentino. De los 238.000 nuevos trabajadores ocupados, 201.000 corresponden al sector informal. Esto significa que el 85% de las nuevas ocupaciones se generaron por fuera del sistema de registro formal.
Este desplazamiento de trabajadores desde el sector asalariado hacia el monotributo y la informalidad está generando un fuerte desequilibrio en las cuentas del sistema contributivo. El estudio identifica una considerable disminución en la base de aportantes que financia las prestaciones sociales. Se trata de un fenómeno que impacta directamente en la sostenibilidad del sistema.
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En cifras concretas, el análisis detalla que actualmente hay 622.300 aportantes menos al sistema. En contrapartida, durante el mismo período se registró un incremento de 426.261 nuevos beneficiarios que reciben prestaciones. Esta dinámica altera la relación entre contribuyentes y receptores de beneficios.
Por otra parte, la situación se ve agravada por otras dos circunstancias que afectan a los beneficiarios. Una de ellas es el recorte en las asignaciones familiares, que está directamente vinculado a la pérdida de trabajo registrado. A esto se suman las limitaciones que impuso el gobierno a las prestaciones no contributivas.
En términos relativos, la comparación entre el año 2023 y marzo de 2026 muestra que los aportantes totales al sistema cayeron un 5,7%. Mientras tanto, el total de beneficiarios del sistema aumentó un 6,2% en el mismo lapso. Estos porcentajes ilustran la creciente presión sobre las cuentas públicas y la seguridad social.















