San Cayetano vuelve a reunir a Puerto Madryn con un mensaje que une trabajo, solidaridad y esperanza

Enfoques04/08/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La celebración del 7 de agosto convocará a toda la comunidad con actividades religiosas y solidarias. El padre Alberico Capitani reflexionó sobre la realidad social, el valor del trabajo y el compromiso colectivo frente a las necesidades que atraviesan muchas familias.

San Cayetano
San Cayetano

Cada 7 de agosto, la parroquia San Cayetano se transforma en uno de los principales puntos de encuentro de Puerto Madryn. La celebración dedicada al patrono del pan y del trabajo moviliza a cientos de vecinos que llegan para agradecer, pedir o compartir un momento de fe. Este año, además de las actividades litúrgicas, la jornada volverá a combinar acciones solidarias y espacios de encuentro que buscan sostener el trabajo cotidiano de la comunidad parroquial.

La preparación comenzó varios días antes con la tradicional novena. "La novena es un tiempito de preparación a la fiesta, porque cada fiesta hay que prepararla, sea materialmente, físicamente, como espiritualmente", explicó el padre Alberico Capitani durante una entrevista con #LA17. Cada tarde se reza el rosario y luego se celebra la misa, mientras decenas de voluntarios organizan los aspectos prácticos de una jornada que espera una importante participación de vecinos.

La organización también involucra a distintas comunidades de la ciudad. A la parroquia San Cayetano se suman las capillas de los barrios San Miguel, Perón y Oeste, además de la naciente comunidad de Solana, donde avanza el proyecto de construir una nueva capilla dedicada a la Virgen de la Medalla Milagrosa. Paralelamente, los grupos preparan pollos, empanadas, tortas y otros productos que se venderán durante la celebración para financiar las actividades pastorales que se desarrollan durante todo el año.

El sacerdote destacó que la comunidad atraviesa un presente de intensa participación. "La comunidad está bastante bien, llena de actividades, llena de participación y esto nos hace a todos un poquito contentos y animados, y más hermanos también entre nosotros", afirmó. Esa dinámica también se refleja en las iniciativas solidarias, como el almuerzo compartido con personas en situación de calle que la parroquia organizó días atrás para fortalecer los vínculos comunitarios más allá de la asistencia material.


OTRAS NOTICIAS:

Felipe BanDe Puerto Madryn a Corea del Sur: Felipe Ban estudiará una maestría con una beca del gobierno coreano


La entrevista también dejó espacio para una mirada sobre la realidad internacional. Capitani expresó preocupación por los conflictos armados que continúan abiertos en distintas regiones del mundo y advirtió sobre sus consecuencias económicas y sociales. Mencionó las guerras entre Rusia y Ucrania, el conflicto entre Israel y Palestina y las tensiones en Medio Oriente como factores que impactan sobre la vida cotidiana de millones de personas y modifican las condiciones económicas globales.

Ese escenario, señaló, encuentra su correlato en la realidad argentina. "Buscando hacer un poquito más de limpieza, se está siempre más castigando a los más pobres y los más necesitados, a los más enfermos; se está reduciendo toda la ayuda social", sostuvo. Según explicó, la parroquia percibe un incremento de personas que llegan en busca de acompañamiento porque "antes había más ayuda social de parte del gobierno y hoy muchas canillas se están cerrando", una situación que obliga a reforzar la respuesta comunitaria.

Frente a ese panorama, el sacerdote propuso una salida basada en la participación ciudadana y no únicamente en la espera de respuestas externas. "Entre pobres podemos ayudarnos, entre pobres podemos compartir el pedazo de pan y cuando se comparte el hambre despacito va desapareciendo", expresó. Para Capitani, el cambio comienza cuando cada persona pone a disposición del otro una parte de lo que tiene, por pequeña que sea.

La figura de San Cayetano sintetiza esa mirada. El párroco recordó que el santo, nacido en una familia acomodada del siglo XVI, eligió dedicar su vida al servicio de los enfermos y de los trabajadores. Después de estudiar derecho civil y canónico, impulsó formas de organización solidaria que permitían financiar pequeños emprendimientos mediante el ahorro colectivo. "Fue organizando la vida de los obreros para dar posibilidad a otros obreros", explicó, al describir una experiencia que muchos consideran uno de los antecedentes del cooperativismo moderno.


OTRAS NOTICIAS:

Muestra "Doble o Nada"Trelew: el Centro Cultural presenta dos muestras sobre naturaleza y humor gráfico


Esa lógica también alcanza a la formación de las nuevas generaciones. Para Capitani, uno de los principales desafíos consiste en enseñar a niños y jóvenes a construir comunidad. "Pienso que antes que nada hay que aprender a convivir con todos y a compartir. También liberarlo de la competitividad", señaló. En ese sentido, consideró que la sociedad enfrenta "la enfermedad del individualismo" y llamó a recuperar la idea de un "nosotros" que permita afrontar colectivamente las dificultades.

La celebración del próximo 7 de agosto buscará reunir todas esas dimensiones en una misma jornada. Habrá celebraciones religiosas, venta de alimentos elaborados por las comunidades parroquiales y espacios de encuentro abiertos a toda la ciudad. Antes de despedirse, Capitani dejó un mensaje que resumió el espíritu de San Cayetano y de la fecha: "Cuando Dios encuentra la participación de todos nosotros, Dios alcanza a hacer milagros. Pero para hacer milagros necesita de nuestra colaboración. Tenemos que compartir lo poquito que tenemos y ahí el milagro se va a repetir."

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17