
El economista Dante Sica analizó la segunda etapa de consolidación fiscal en Argentina
Actualidad06/09/2026
REDACCIÓNEl ex ministro de Producción y Trabajo afirma que el país ya no busca solo el equilibrio de cuentas, sino transformar el Estado para sostenerlo e impulsar el crecimiento.



Argentina logró un superávit primario cercano al 0,9% del PIB durante los primeros siete meses del año, un dato que marca un cambio en la discusión fiscal del país. Para el economista Dante Sica, la pregunta ya no es si el Gobierno puede alcanzar el equilibrio fiscal, sino si podrá sostenerlo ante una recuperación económica más lenta de lo previsto.
Aunque el Sector Público Nacional registró superávit primario y financiero en julio, la recaudación ha perdido dinamismo y la actividad del mercado interno sigue débil. Esta situación genera desafíos para las cuentas públicas, pero Sica los considera administrables en el contexto actual.


OTRAS NOTICIAS:
Según Sica, Argentina está ingresando en una segunda etapa de consolidación fiscal mucho más compleja. Mientras que la primera fase se centró en reducir el gasto y eliminar el déficit, esta nueva etapa exige transformar ese ajuste en un cambio permanente en el funcionamiento del Estado.
Esto implica avanzar sobre áreas clave como los subsidios, la eficiencia y composición del gasto, la estructura estatal, y la relación fiscal con las provincias. Además, en el futuro cercano, se deberá abordar los sistemas tributario y previsional para construir un Estado que sostenga el equilibrio sin depender de ajustes extraordinarios.
OTRAS NOTICIAS:
Frente a la desaceleración económica, el ex ministro advierte sobre la tentación de priorizar el crecimiento antes de ordenar las cuentas públicas. Sica subraya que la historia argentina ha demostrado que intentar estimular la economía con recursos inexistentes termina en déficit, emisión, inflación y menos inversión.
El programa actual, en contraste, busca invertir esta causalidad: el equilibrio fiscal reduce la necesidad de financiamiento, lo que a su vez contribuye a bajar el riesgo soberano y el costo del capital. Esto, sumado a la estabilidad monetaria, la acumulación de reservas y la mejora de las reglas de juego, extiende el horizonte de decisión de las empresas, fomentando el crédito y la inversión.
OTRAS NOTICIAS:
En este sentido, Sica también destaca que el crecimiento es indispensable, ya que una economía en expansión amplía las bases imponibles y fortalece la recaudación, facilitando así el sostenimiento del equilibrio fiscal. Sin embargo, enfatiza que, tras décadas de inestabilidad y dominancia fiscal, es difícil concebir una recuperación sostenible sin un régimen fiscal creíble.
El desafío actual, según Sica, radica en evitar que la búsqueda de una recuperación económica de corto plazo deteriore la credibilidad del ancla fiscal. El economista afirma que «La estabilidad es una plataforma, no una política de desarrollo», sugiriendo que el equilibrio debe transformarse en menor riesgo, más crédito, inversión, productividad y empleo.
La Argentina ya ha realizado gran parte del ajuste necesario para recuperar la ancla fiscal. Ahora, el verdadero reto es institucionalizar este equilibrio, cambiar la composición del gasto, reducir distorsiones y crear las condiciones para que el sector privado vuelva a invertir y se genere un círculo virtuoso entre estabilidad y crecimiento.















