La pesquera ALPESCA cesó su operatividad a finales de 2012 dejando en total incertidumbre a más de 1200 empleados, entre planta y marineros, además de proveedores y acreedores.
Durante la Gobernación de Martín Buzzi se le consiguió "un novio", según la expresión del propio mandatario, y la empresa chino- estadounidense RED CHAMBER, se hizo cargo de la continuidad productiva.