Buque en Puerto de Madryn

Los Senadores Pino Solanas y Alfredo Luenzo han presentado un proyecto de ley por el cual los buques pesqueros de más de 40 años de antigüedad tendrían que ser reemplazados en un plazo no mayor a cinco años.

Los hundimientos de los últimos años han sido de buques de más de 50 años. El San Antonino, hundido en el año 2016 tenía 58 años; el Repunte, hundido el 2017, 55 años, y el Rigel, el 2018, 50 años.

Asimismo los buques fresqueros de menos de 15 metros de eslora, tienen una antigüedad promedio de 60 años, y los fresqueros de más de 40 metros un promedio de casi 50 años.

El costo de reemplazar estos buques ascendería a US$400 millones. Sin embargo, algunos sectores de empresarios y gremios vinculados a la industria naval y pesquera han difundido, errónea o maliciosamente, que de aprobarse el proyecto de ley de los Senadores Solanas y Luenzo tendría que renovarse en cinco años la MITAD de la flota pesquera a un costo de US$1.300 millones.

Por el contrario, el Decreto de Necesidad y Urgencia 145/19 sancionado por el gobierno de Mauricio Macri el 26 de febrero de este año, tres días antes de iniciarse el período ordinario de sesiones en el Congreso de la Nación, otorga un plazo de MÁS de VEINTE años para reemplazar buques que en estos momentos tienen una antigüedad promedio de casi SESENTA años y que para el año 2040 tendrán una antigüedad de OCHENTA años.

En los últimos 19 años ha habido 44 hundimientos con 95 víctimas fatales, por lo tanto es una certeza que en los próximos veinte años, de no renovarse la flota pesquera argentina, se produzcan AÚN MÁS hundimientos dado el incremento en la obsolescencia de los buques pesqueros.