
Weretilneck: “si sigo gastando respecto a la inflación voy a terminar fundiendo a la provincia”
Actualidad14/01/2026
Sergio Bustos
El gobernador Alberto Weretilneck ubicó la discusión salarial docente en un terreno que definió como “matemática pura y sentido común”. Frente al reclamo de aumento de Unter, sostuvo que la provincia no puede negociar atada a la inflación si los recursos crecen por debajo. El planteo llega con la paritaria ya convocada para el 22 de enero, fecha en la que el Gobierno provincial busca ordenar expectativas y sostener la continuidad del ciclo lectivo.


Weretilneck explicó el desajuste con números del cierre del año. “El año terminó con un 31 por ciento de inflación y los ingresos de la provincia crecieron un 23 por ciento, o sea que estoy 8 por ciento abajo respecto a la inflación”, dijo al describir el punto de partida. Desde esa diferencia, afirmó que un gasto que acompañe la inflación sin respaldo de recursos empuja a una crisis de caja.
La frase más contundente llegó asociada a ese cálculo. “Si sigo gastando de la manera que venía haciéndolo respecto a la inflación voy a terminar fundiendo a la provincia. No voy a poder pagar los sueldos y tener la provincia normal que tenemos hoy”, expresó. En su argumento, la prioridad pasa por sostener el pago de salarios y el funcionamiento regular de servicios básicos, antes que comprometer aumentos imposibles de financiar.
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En esa línea, el gobernador planteó que el marco de la negociación cambia de referencia. “No podemos discutir inflación, tenemos que discutir ingresos: si tengo más ingresos puedo acompañar la política salarial, si tengo menos ingresos no voy a tener cómo pagarlo, esta es la lógica que voy a tener en la paritaria”, sostuvo. Con esa definición, dejó en claro que su propuesta buscará acomodarse al comportamiento de la recaudación y de los envíos nacionales.
El mensaje también incluyó una evaluación sobre el clima de negociación con el gremio. Weretilneck dijo que habrá que ver “qué flexiblidad tienen al diálogo o no”, aunque remarcó una meta que asocia a la paritaria y al calendario escolar. “De parte nuestra le vamos a poner toda la disposición para tener los 190 días de clases”, aseguró, con el objetivo de evitar interrupciones del dictado.
Al mismo tiempo, el gobernador evitó descalificar el reclamo docente y lo ubicó dentro de un marco habitual de discusión salarial. “No cuestiona el reclamo dado que no es para nada agraviante que un trabajador aspire a un mejor ingreso”, señaló, pero insistió en que el problema aparece cuando la provincia no cuenta con los recursos suficientes para acompañar. La tensión, según su lectura, no está en la legitimidad del pedido sino en la capacidad real de pagarlo.
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Para explicar ese límite, enumeró cómo se compone la caja provincial y cómo se distribuye el gasto. “Tengo ingresos, el 60 por ciento son nacionales y el 40 por ciento provinciales y tengo gastos, salarios, coparticipación a los municipios, funcionamiento del sistema de salud, policía que necesita una flota de patrulleros y combustible para estar en la calle y un sistema educativo con 980 escuelas que hay que mantener, llevar los chicos que viven en zona rural…”, detalló. En ese repaso, ubicó a la educación dentro de un paquete de obligaciones que compiten por el mismo presupuesto.
Weretilneck también buscó diferenciar su postura de una política de recorte general. “La motosierra de Milei sería cerrar aulas en una escuela, una terapia en un hospital, no incorporar más policías y ser cada día menos, son cosas de decisión y no las voy a hacer”, afirmó. Y agregó un criterio de gestión que, según dijo, pretende sostener: “Considero que todos los rionegrinos tenemos que tratar de tener el acceso a la salud, educación y seguridad y al bienestar”.
En el cierre de su exposición, el gobernador vinculó el problema fiscal con el contexto macroeconómico y la actividad. Sostuvo que los ingresos rionegrinos crecen por debajo de la inflación y definió la política económica nacional como recesiva, con consecuencias visibles. “Todos vemos cómo se cierran negocios, despiden trabajadores y como la importación está haciendo estragos en muchas actividades”, expresó, antes de llevar esa escena al plano tributario provincial.
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El punto final del razonamiento volvió a la recaudación y al consumo, como termómetro de la crisis de ingresos. “Lo concreto es que la gente paga cada día menos impuestos, porque consume menos, porque los que tienen trabajo llegan hasta el día 15. Eso que pasa en la casa de una persona es lo que le pasa a la provincia”, dijo. Con esa comparación, Weretilneck buscó explicar por qué el Gobierno provincial llega a la paritaria del 22 de enero con un techo más ligado a los recursos que a los índices de inflación.






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