
Denuncia penal: un guardavidas filmó a un kayakista en riesgo y no lo asistió
Actualidad25/01/2026
REDACCIÓN
La mañana en la zona del muelle de Villa Gesell quedó atravesada por un episodio que ahora tiene derivación judicial. Según informó Agencia Noticias Argentinas (NA), el Municipio radicó una denuncia penal por abandono de persona contra un guardavidas de un sector concesionado. La acusación se apoya en que, ante un kayakista en problemas, el trabajador no intervino de inmediato y, en cambio, registró la escena con su celular.


El hecho ocurrió “entre las 8 y las 10 de la mañana”, siempre de acuerdo con la información difundida por NA. En ese lapso, el guardavidas advirtió que un kayak volcó en una canaleta cerca del muelle. La fuente sostiene que, lejos de activar una asistencia, el denunciado eligió grabar mientras se escuchaban frases y comentarios que luego quedaron incorporados como parte del material.
Entre los audios que se citan, hay una expresión que el Municipio considera especialmente grave por el contexto en el que se dijo. “La voy a dejar ahí hasta lo último, que aprenda”, se lo escucha afirmar, según el cable. Esa frase, pronunciada mientras una persona permanecía “a la deriva”, es uno de los elementos que quedaron incorporados a la causa como indicio de la decisión de no actuar de manera inmediata.
El video, según NA, “ya forma parte de la prueba judicial” y expone que el guardavidas se encontraba en un estado de exaltación ligado a conflictos personales. En el registro se escucha: “Encima estoy re cruzado, ya estoy recontra caliente”. La fuente describe que ese estado emocional se vincula con una “bronca” personal, mencionada por el propio denunciado en relación con el daño a una sombrilla.
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En el audio citado por la agencia, el trabajador también narra con desprecio la deriva del kayak y su cercanía con el muelle. “Quedó boyando como una boya... ahí lo tenés a punto de colisionar”, dice la grabación según la crónica. La relevancia de esa parte, para el planteo municipal, está en que describe una situación de riesgo y, aun así, sostiene la decisión de no prestar asistencia inmediata pese a su rol profesional.
El Municipio, hizo una aclaración que busca separar responsabilidades institucionales. Indicó que el denunciado no integra el Cuerpo de Guardavidas Municipal, al que describen como regido por “estrictos protocolos de capacitación y protección de la vida”. Ese señalamiento apunta a ubicar el episodio dentro de un sector privado concesionado, y no como parte de la estructura municipal.
Esa diferencia de pertenencia laboral también incide en el camino administrativo del caso. Al tratarse de un trabajador de un sector privado, el Ejecutivo local notificó a organismos provinciales para que se inicie una investigación administrativa. En ese punto, la reacción oficial no queda limitada a la denuncia penal, sino que abre un carril paralelo de evaluación sobre el desempeño y las obligaciones del puesto.
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La presentación judicial apunta a que se determine si existió un incumplimiento de deberes de cuidado en un contexto de emergencia. NA informó que la denuncia busca establecer si el acusado priorizó su “bronca” personal por encima de la vida de la persona que estaba en el agua. En la reconstrucción del hecho que se difundió, el elemento central es la combinación entre registro en video, comentarios y falta de auxilio inmediato.
Por ahora, la información pública se apoya en el material audiovisual y en la decisión del Municipio de avanzar con una denuncia penal. El caso instala, además, una discusión concreta sobre controles y protocolos en sectores concesionados, donde los municipios pueden fiscalizar, pero no siempre administran de manera directa al personal. La investigación deberá establecer qué ocurrió con el kayakista y cómo se evaluará el rol del guardavidas frente a la situación registrada.














