
Luego de semanas de controles, confirman la extinción total del incendio en el Parque Nacional Los Glaciares
Actualidad30/01/2026
REDACCIÓN
Luego de más de dos semanas sin señales visibles de fuego, el incendio en el Parque Nacional Los Glaciares fue declarado extinguido. La decisión se tomó tras una etapa prolongada de controles en terreno, incluso en jornadas con condiciones meteorológicas que podían favorecer una reactivación.


El área afectada se ubica en el sector norte del parque, dentro de la provincia de Santa Cruz, en un entorno de alto valor ambiental. La superficie alcanzada fue de 704 hectáreas, donde resultaron dañados pastizales, arbustales y sectores de bosque nativo.
Una vez que el fuego quedó circunscripto, los equipos continuaron con tareas de observación directa. Guardaparques y brigadistas mantuvieron presencia en distintos puntos del perímetro para verificar que no aparecieran columnas de humo ni focos residuales.
Parte de ese trabajo incluyó recorridas lacustres sobre el lago Viedma. Desde embarcaciones de la Administración de Parques Nacionales, el personal inspeccionó visualmente la zona afectada, con resultados negativos en cada salida.
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Las inspecciones también se concentraron en sectores sensibles como la cola, el flanco izquierdo y la cabeza del incendio. Allí se realizaron guardias de ceniza y controles en superficie, con cuadrillas que accedieron por agua y mediante la tirolesa del río Túnel.
En la etapa final, el uso de tecnología aérea sumó una verificación adicional. Un brigadista realizó vuelos con drone equipado con cámara térmica, lo que permitió descartar la presencia de puntos calientes ocultos bajo la vegetación o el suelo.
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El seguimiento se sostuvo aun cuando el clima presentó escenarios propicios para que el fuego reapareciera. Esa ausencia persistente de actividad terminó de consolidar el criterio técnico para cerrar el operativo en el área.
El incendio se inició el 4 de enero y demandó varios días de trabajo intenso hasta quedar contenido. A partir de ese momento, el esfuerzo se trasladó a una vigilancia minuciosa, menos visible pero decisiva para confirmar la extinción total.
Con el cierre de esta etapa, el parque entra ahora en una fase de evaluación ambiental. El impacto sobre el ecosistema queda bajo análisis, mientras continúan las acciones de control preventivo en una región donde el cuidado del territorio resulta permanente.













