La reforma laboral urgente, y el frente interno que Milei no quiere que se repita

Política07/02/2026REDACCIÓNREDACCIÓN
Milei-Congreso
Milei-Congreso

La Casa Rosada busca apurar la reforma para enviar una señal a los mercados tras un 2025 de derrotas legislativas. En el fondo, crece la tensión por el Indec y la nueva oficina de respuesta oficial.

En la Casa Rosada, la discusión por la inflación de enero quedó atravesada por algo más que un número. La promesa de estrenar una nueva metodología se borró “de un plumazo”, según el propio relato que circula en el oficialismo, y en esa maniobra se fue Marco Lavagna del Indec. Desde entonces, el Gobierno quedó expuesto a explicaciones cruzadas y a un recuerdo incómodo: la intervención kirchnerista del organismo estadístico, que todavía funciona como fantasma político.

El sacudón no terminó ahí y sumó otra decisión que alimentó sospechas y defensas simultáneas. El Ejecutivo anunció una Oficina de Respuesta Oficial, presentada como una herramienta para “desmentir operaciones”. En el mismo movimiento, la Casa Rosada se metió en un terreno siempre resbaladizo: diferenciar desinformación de periodismo crítico, mientras el clima público se recalienta cuando una noticia choca con el relato.


OTRAS NOTICIAS:

PAMIDeuda del PAMI en la Patagonia: Clínicas no pagan sueldos y hay fecha de corte del servicio


En ese contexto, Javier Milei volvió a ordenar prioridades con una frase corta que bajó a su mesa política como instrucción. “La reforma laboral tiene que salir y rápido”, repite el Presidente, con la lectura de que el año pasado dejó un costo demasiado alto. El objetivo declarado no se agota en el texto de la ley, sino en el gesto político: recuperar control del Congreso y evitar traspiés como los que golpearon al Gobierno en 2025.

El oficialismo mira el termómetro de los mercados y la memoria reciente. La sucesión de derrotas parlamentarias con proyectos que preveían más gasto y podían complicar el superávit, sumada a un traspié electoral fuerte en la provincia de Buenos Aires, terminó en un escenario de tensión económica que incluyó un salvataje de Estados Unidos, siempre según el recorte que hacen en la cúpula libertaria. En esa trama, el Gobierno sostiene que hubo un “intento de desestabilización” y ubica en esa lista a nombres de peso del poder empresario y político.


OTRAS NOTICIAS:

Carne VacunaTrump habilitó el ingreso de más carne argentina para bajar precios y las exportaciones se quintuplican


El artículo menciona empresarios como Paolo Rocca (Techint) y Jorge Brito (Banco Macro), además de opositores a los que Milei veía como socios posibles: Miguel Pichetto, Martín Lousteau y Nicolás Massot. En la intimidad oficialista aclaran matices para evitar que la pelea parezca indiscriminada. "A Rocca no lo quiere, está claro. Pero no es verdad que Javier no quiera a ningún empresario. El no tiene problemas con (Marcelo) Mindlin, los Bulgheroni o Eurnekian, por ejemplo", afirma una fuente citada que sigue el día a día presidencial.

El mismo funcionario ensaya un argumento similar con los medios, en un intento de bajar el tono a la confrontación general. "Lo mismo con el periodismo. El puede enojarse con un periodista en particular, pero no por eso va a dejar de hablar con un medio", sostiene. En paralelo, describen hábitos que explican parte del clima: Milei se informa por redes, tiene televisores en la antesala y consume poco aire tradicional; según esa fuente, “El tiene una visión general de todo, está informado” y el enojo suele ser pasajero, salvo “cuando se meten con algo personal, como con los perros”.


OTRAS NOTICIAS:

NUEVA COLABORACIONSting se suma al universo de Ca7riel y Paco Amoroso en un disco grabado lejos del ruido


La pelea por la reforma laboral se juega, también, en la geometría del Congreso y en cómo se negocia el margen. El Gobierno espera un primer paso en la sesión prevista en el Senado y busca una media sanción con “cierta holgura” para no llegar a Diputados con una cuenta frágil. En ese tablero aparece otra frase que funciona como diagnóstico interno: "Sería una señal política muy importante para los mercados", admite un funcionario, aun cuando reconoce que el impacto real del proyecto en el corto plazo no se notaría tanto.

Las advertencias no llegan solo desde la oposición, sino desde gobernadores dialoguistas que miran recaudación y caja. "Si pasa muy justo en el Senado, se te complica en Diputados, porque te empiezan a pedir cosas nuevas", explicó un oficialista parlamentario, y completó con otra definición táctica: "Por eso salieron a decir que no van a modificar una coma. Para estirar la negociación con los gobernadores en el Senado hasta el final y evitar mayores concesiones". Del otro lado, un mandatario resumió su propio límite fiscal: "Tampoco le conviene al Gobierno una rebaja de impuestos, porque resiente la recaudación y el número de enero (de la recaudación) fue malo".


OTRAS NOTICIAS:

cerro avanzadoPreocupación por la muerte de 11 perros en playas del sur de Puerto Madryn


En la Rosada, la ingeniería política se apoya en una mesa de decisiones nueva y en un negociador que concentra trato con provincias. El texto menciona al ministro del Interior Diego Santilli, señalado como responsable de esa rosca fina, con un detalle que explica alineamientos dentro del poder: "Su terminal es Karina, pero se lleva bien con todos", describe un funcionario. Ese equilibrio convive con una tensión silenciosa entre Karina Milei y el asesor Santiago Caputo, definida como "tensa calma", mientras se asoma otra disputa por cargos sensibles, como un eventual reemplazo en Justicia.

En paralelo, el Gobierno proyecta metas económicas y apuesta a que 2026 funcione como año “colchón” para empujar reformas. Cerca del Presidente se animan a una predicción fuerte sobre precios: "En agosto debería estar arrancando en 0", estiman, y agregan una cautela tan argentina como irónica: "Todas las variables económicas indican eso. Pero esto es Argentina, je". Para el oficialismo, el desafío no pasa solo por el número, sino por sostener credibilidad mientras negocia leyes con provincias que avisan, sin eufemismos, que “así como está el proyecto, no sale”.

Fuente: Clarín, NA, X, Congreso

Te puede interesar

Suscribite al newsletter de #LA17