
Piedra Holdich, fotos de época y una historia que volvió a latir en Trevelin
Chubut09/02/2026
REDACCIÓN
Con autoridades, descendientes y turistas, el homenaje por los 135 años de la llegada galesa unió memoria, música y un mensaje que miró también el presente.
La mañana del sábado en la Piedra Holdich tuvo algo más que un acto formal. Entre vecinos, descendientes de pioneros y turistas, Trevelin se paró frente a su propia historia con un clima de homenaje y encuentro. Hubo también un gesto colectivo que se vio en cada foto: atuendos de época y una decisión explícita de volver a mirar el origen.
La conmemoración recordó una fecha precisa, cargada de sentido para el Valle 16 de Octubre. El 7 de febrero de 1891 llegaron las primeras familias galesas y ese arribo marcó el inicio del poblamiento estable en la zona. El aniversario número 135 no pasó como un dato de calendario, sino como una escena compartida en un lugar histórico.


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En ese repaso, el acto puso nombres y roles sobre la mesa, sin simplificar el recorrido. Se recordó la llegada de la familia de Martín Underwood, designado comisario de la colonia y luego juez de paz, junto a su esposa Sarah Griffiths, embarazada de seis meses, y sus hijos John Daniel y Ana Emelia. También se mencionó a Edward Jones y su esposa Mary, que llegó como partera para acompañar a Sarah.
El listado siguió con los hombres solteros que completaron ese primer grupo y que, en la práctica, también sostuvieron el día a día del asentamiento. David Griffiths cumplió tareas como policía en aquellos tiempos iniciales. Junto a él llegaron John Davies y Robert Jones, en una travesía que hoy se reconstruye con documentos, relatos familiares y memoria local.
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La ceremonia, además, tuvo un pulso artístico que conectó tradición y emoción sin necesidad de discurso grandilocuente. Se presentó Alejandro Jones con un repertorio pensado para el homenaje. También actuó el grupo de danzas Dawnswyr Cwm Hyfryd, dirigido por Jéssica Jones, con una propuesta que unió música, tradición e identidad frente al público.
En el plano institucional, el aniversario sumó un respaldo que buscó dejar constancia del valor histórico de la jornada. El Honorable Concejo Deliberante de Trevelin declaró de Interés Municipal y Cultural las actividades por los 135 años de la llegada del primer contingente de familias galesas al Valle 16 de Octubre. El reconocimiento apuntó al compromiso por mantener viva la memoria de quienes forjaron el presente de Trevelin.
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El momento más cargado de sentido apareció cuando la conmemoración se corrió del pasado y miró el presente de la región. El secretario de Cultura y Educación, Gustavo de Vera, citó un pasaje del libro “Un pueblo en tiempos del molino” y trazó un paralelo con los incendios actuales. En su intervención afirmó: “Aquellos pobladores también enfrentaron la adversidad. En los primeros tiempos del Valle, un gran incendio arrasó con el trabajo y los sueños de muchas familias, tal como hoy seguimos viendo cómo el fuego amenaza nuestros bosques y hogares.”
De Vera sumó en esa misma línea una mención directa al esfuerzo cotidiano que hoy aparece cuando el fuego se acerca. En su mensaje señaló: “Pero, al igual que entonces, contamos con la entrega y el valor de quienes todos los días trabajan para resguardar lo que amamos; hoy nuestros bomberos, brigadistas y vecinas y vecinos comprometidos con esta tierra protegen a pico y pala este hermoso valle.” La comparación sostuvo un punto: la memoria no queda encerrada en una fecha si conversa con lo que pasa alrededor.
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La alocución continuó con una idea que buscó unir generaciones, más allá del homenaje y la foto. De Vera expresó: “Esa fortaleza, esa voluntad de reconstruir y seguir adelante, nos inspira. Gracias a los pioneros que sembraron esperanza, y a todas las familias que hoy hacen de Trevelin su lugar en el mundo, seguimos caminando, con el mismo espíritu de esfuerzo, unión y amor por esta tierra que nos cobija.” El acto, así, se corrió del protocolo y se transformó en una conversación pública sobre pertenencia.
Con un público nutrido y el marco de la Piedra Holdich como postal, Trevelin cerró la jornada con una celebración de sus tradiciones en clave pluricultural. La presencia de instituciones locales y de familias ligadas a aquellos primeros contingentes le dio espesor a la escena, sin reducirla a una reconstrucción nostálgica. En el Valle 16 de Octubre, el aniversario dejó una imagen fuerte: la historia se sostiene cuando se la comparte, se la nombra y se la vuelve práctica comunitaria.
















