
Minera con proyectos en Chubut debutó en Wall Street, saltó 35% y la frenaron
Actualidad12/02/2026
Sergio Bustos
La canadiense Jaguar Uranium tuvo un estreno agitado en el mercado estadounidense. La compañía, que desarrolla proyectos de uranio en Mendoza y Chubut, comenzó a cotizar el 10 de febrero en el NYSE American bajo el símbolo JAGU y en las primeras operaciones llegó a subir más de 35%, lo que obligó a suspender momentáneamente la cotización por volatilidad.


El precio de oferta pública inicial (IPO) se fijó en u$s4 por acción y en la apertura tocó el techo previsto de u$s6. Sin embargo, el movimiento fue tan brusco que llamó la atención del mercado y luego las acciones retrocedieron con fuerza. Antes del cierre, el papel marcaba u$s3,07, con una caída del 23,25% respecto del valor inicial, según datos de Investing.
La empresa estructuró su salida a bolsa como un paso clave para financiar el crecimiento exploratorio. La oferta contempló 6.250.000 acciones ordinarias Clase A a u$s4, con el objetivo de recaudar alrededor de u$s25 millones, incluyendo una opción de sobreasignación del 15%. Los fondos, indicó la compañía, se destinarán a exploración, desarrollo de activos y fines corporativos generales.
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“Esta transacción es un hito crucial que posiciona a nuestra Compañía para el siguiente capítulo de crecimiento disciplinado y enfocado”, afirmó el CEO Steven Gold al anunciar la operación. El ejecutivo agregó: “Estamos bien posicionados para ayudar a abordar la sustancial y creciente brecha de suministro en el sector global del uranio”.
Antes de la IPO, Jaguar contaba con poco más de 12,3 millones de acciones en circulación, además de warrants y opciones que podrían llevar la dilución total cerca del 30% si se ejercen. La valuación implícita para los proyectos argentinos ronda los u$s12 millones, en una estructura típica de una minera junior en etapa de desarrollo.
En Argentina, la compañía controla Huemul y el distrito Sierra Pintada en Mendoza, y Laguna Salada y La Rosada en Chubut. Huemul abarca más de 27.000 hectáreas alrededor de la histórica mina Huemul-Agua Botada, la primera productora de uranio del país, explotada entre 1955 y 1975. Sierra Pintada fue el último distrito productor, con actividad hasta 1997.
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En Chubut, Laguna Salada se encuentra en etapa de evaluación económica preliminar y La Rosada integra un paquete que cubre cerca de 300.000 hectáreas. La empresa prevé realizar pruebas metalúrgicas para confirmar niveles de recuperación comercial. La provincia concentra 8 de los 17 proyectos de uranio del país, aunque el desarrollo está atravesado por el debate en torno a la Ley XVII N° 68, que limita la minería metalífera a cielo abierto y el uso de cianuro.
Jaguar también posee el proyecto Berlín, en Colombia, con más de 24.000 metros de perforaciones históricas y potencial de expansión en una estructura mineralizada de 10,5 kilómetros. La compañía destaca la presencia de tierras raras como subproductos y la infraestructura disponible en la zona.
La estrategia de la firma se apoya en un escenario global que define como favorable para el uranio. Argumenta un déficit persistente de oferta, menor inversión en la última década y una mayor demanda de energía de base limpia, impulsada por reactores nucleares, centros de datos e inteligencia artificial.
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La salida a bolsa también se vincula con una operación previa. En julio de 2024, IsoEnergy vendió a Jaguar los proyectos Laguna Salada y Huemul a cambio de acciones por u$s10 millones y regalías futuras sobre la producción. Esa transacción dejó abierta la posibilidad de capturar valor en un eventual debut bursátil, que finalmente se concretó en Nueva York.
El estreno dejó en evidencia el interés del mercado por el sector, pero también la volatilidad que enfrentan las compañías junior sin ingresos operativos. Para Jaguar Uranium, el desafío será transformar potencial geológico en producción efectiva, en un contexto que combina expectativas globales y marcos regulatorios locales aún en discusión.















