

El ministro Pablo Cococcioni desplazó a Guillermo Solari luego de las protestas de uniformados. Danilo Villán asumirá nuevamente la conducción.
El Gobierno de Santa Fe dispuso un cambio en la conducción de la Policía de Rosario luego de la crisis que mantuvo en tensión a la provincia durante tres días. El ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, resolvió remover a Guillermo Solari, quien había asumido en noviembre de 2025 en el marco de una reestructuración interna. En su lugar fue designado Danilo Villán, que ya ocupó ese cargo en 2020.
La decisión se conoció este jueves y se interpreta como una señal política tras el conflicto salarial protagonizado por efectivos policiales. Las protestas tuvieron como epicentro la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario, donde se concentraron decenas de agentes en reclamo de mejoras salariales y condiciones laborales. El malestar escaló rápidamente y generó preocupación en el Ejecutivo provincial.


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Solari, con más de 30 años de trayectoria en la fuerza, llevaba apenas tres meses al frente de la unidad rosarina. Su gestión quedó atravesada por la crisis interna que incluyó manifestaciones, “sirenazos” y escenas de tensión entre policías y personal de infantería. La remoción marca el final de una etapa breve en una de las jurisdicciones más sensibles del país en materia de seguridad.
El gobernador Maximiliano Pullaro optó por sostener en su cargo al jefe de la Policía provincial, Luis Maldonado, quien había sido agredido durante una de las marchas. Maldonado acompañó al mandatario en el anuncio de recomposición salarial que terminó por desactivar la protesta. Esa decisión dejó en claro que el ajuste en la conducción se concentró en Rosario.
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Villán, el nuevo jefe designado, ya había estado al frente de la Policía rosarina durante la gestión del exgobernador Omar Perotti. En aquel momento asumió en un contexto de escalada de violencia y reemplazó a Claudio Romano. Su regreso apunta a garantizar continuidad operativa en una ciudad que atraviesa una situación compleja en materia de seguridad.
El conflicto que derivó en el recambio comenzó el lunes por la noche, tras el suicidio de un agente de 32 años en Vera que cursaba un tratamiento de salud mental. Ese hecho condensó reclamos previos vinculados a salarios y políticas de contención. A partir de allí se multiplicaron las concentraciones en Rosario y otras localidades.
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Durante las jornadas de protesta se registraron intentos de impedir la salida de patrulleros y enfrentamientos internos entre efectivos. Las imágenes circularon rápidamente y profundizaron la tensión institucional. El Ministerio de Seguridad abrió un canal de diálogo para contener la situación.
El miércoles, Pullaro anunció que “ningún hombre o mujer de la policía o el Servicio Penitenciario de Santa Fe va a percibir un sueldo inferior a $1.350.000”. El mandatario detalló que, con la incorporación de distintos ítems salariales, el ingreso mínimo operativo alcanzará los $1.438.853. Tras ese anuncio, las protestas comenzaron a desactivarse.
















